Por Josué I. Hernández
- Los profetas, el más excelso portavoz (1:1-3).
- Los ángeles, en virtud de su deidad y obra expiatoria (1:4 - 2:18).
- Moisés, porque es el Hijo que provee el descanso celestial (3:1 - 4:13).
- Aarón, porque su sacerdocio es superior (Heb 4:16 - 8:6).
- La superioridad de Jesucristo por sobre los profetas del Antiguo Testamento (v.1-3).
- La superioridad de Jesucristo por sobre los ángeles (v.4-14).
- Dios habló muchas veces y de muchas maneras por los profetas (v.1).
- Dios ahora nos ha hablado en Hijo (v.2).
- El heredero de todo (cf. Dan. 7:13,14; Mat. 28:18; Ef. 1:22; Fil. 2:10,11; 1 Ped. 1:21).
- El agente que trajo a la existencia el universo (cf. 11:3; Jn. 1:3).
- El resplandor de la gloria de Dios (cf. Jn. 1:18; 12:45; 14:9; 20:28; Col. 1:15).
- La imagen misma de la persona de Dios (cf. Jn. 10:30).
- El que sustenta todas las cosas con la palabra de su poder (cf. Col. 1:17).
- El que ha logrado la purificación de nuestros pecados por medio de sí mismo (cf. Jn. 1:29; Rom. 8:3; 1 Ped. 2:24).
- El que está sentado a la diestra de la Majestad en las alturas (cf. Mar. 16:19; Hech. 2:36; Ef. 1:20-23; 1 Ped. 3:22).
- Es el Hijo de Dios (v.5).
- Es el primogénito a quien los ángeles adoran (v.6).
- Es Dios entronizado y ungido, y los ángeles sus sirvientes (v.7-9).
- Es el Señor, es decir, Jehová, el creador eterno (v.10-12).
- Es el soberano del universo, sentado a la diestra de Dios, pero los ángeles son ministros (v.13,14).
- Debemos considerar a Cristo (cf. Heb. 3:1; 4:14; 12:2).
- En él lo tenemos todo.
