Entradas recientes
Del Dios desconocido al Dios revelado
Por Josué I. Hernández Hechos 17:22-34 Introducción Un joven fue criado por otra familia desde …
El estoicismo
Por Josué I. Hernández Introducción Cuando Pablo llegó a Atenas, se encontró con filósofos estoic…
“No puedo”
Por Josué I. Hernández Introducción Cuando Dios manda algo, el verdadero problema no es la falta …
Las excusas de Moisés
Por Josué I. Hernández Introducción Dios le llamaba a la tarea de guiar a los hijos de Israel fue…
¿Cómo participamos de la mesa del Señor?
Por Josué I. Hernández Introducción Imaginen que alguien encuentra un viejo trozo de tela guardad…
La atención al detalle
Por Josué I. Hernández Introducción Imaginen que dos personas construyen una escalera. A simple v…
Cuando el problema soy yo
Por Josué I. Hernández Introducción Si quiero agradar a Dios como la persona que él quiere que yo…
Contemos nuestras bendiciones
Por Josué I. Hernández Introducción Se cuenta que dos personas recibieron el mismo regalo al pr…
El silencio bíblico es prohibitivo
Por Josué I. Hernández Introducción Vivimos en una época donde muchas personas preguntan: “¿Dón…
Los primeros cristianos aprendieron a buscar solución en la palabra de Cristo
Por Josué I. Hernández Introducción Cuando un aparato electrónico se arruina, ¿a quién acudimos? …