Entradas recientes
Abrazos, toques y besos
Por Josué I. Hernández Romanos 13:11-14 Introducción Si alguien te ofreciera algo muy valioso p…
Adornando la doctrina
Por Josué I. Hernández Tito 2:9,10 Introducción Adornar (gr. “kosmeo”), “ataviar” (ej. 1 Tim. 2…
Mujeres que salvaron vidas
Por Josué I. Hernández Éxodo 1-4 Introducción ¿Por qué estudiar esta historia? Respuesta: Rom…
Siendo llamado, obedeció para salir
Por Josué I. Hernández Introducción Póngase en los zapatos de Abraham: “ Por la fe Abraham, siend…
Sembrando para el futuro
Por Josué I. Hernández “No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sem…
Cantando en el calabozo
Por Josué I. Hernández Introducción El esfuerzo para que todos sean salvos (Hech. 16:9-15; cf. 1 …
El ejemplo de Gedeón
Por Josué I. Hernández “Jehová está contigo, varón esforzado y valiente” (Jue. 6:12). Introdu…
Las citas de interés romántico
Por Josué I. Hernández “Alégrate, joven, en tu juventud, y tome placer tu corazón en los días de …
Enfrentar a un gigante
Por Josué I. Hernández “Tú vienes a mí con espada y lanza y jabalina; mas yo vengo a ti en el nom…
Glorificar a Dios
Por Josué I. Hernández “Porque de él, y por él, y para él, son todas las cosas. A él sea la glori…
El que bautiza, ¿el sexto requisito?
Por Josué I. Hernández Introducción La palabra de Cristo determina cinco requisitos para ser salv…
Opciones al ser reprendidos
Por Josué I. Hernández Introducción La reprensión es responsabilidad de todos (2 Tim. 4:1,2; cf. …
Retrocediendo hacia el pecado
“Porque mejor les hubiera sido no haber conocido el camino de la justicia, que después de haberlo c…
Corrigiendo
Por Josué I. Hernández Santiago 5:19,20 Introducción Alguno podría caer (1 Cor. 10:12). Algun…