Entradas recientes

“No puedo”

“No puedo”

Por Josué I. Hernández   Introducción Cuando Dios manda algo, el verdadero problema no es la falta …

Las excusas de Moisés

Las excusas de Moisés

Por Josué I. Hernández   Introducción Dios le llamaba a la tarea de guiar a los hijos de Israel fue…

¿Cómo participamos de la mesa del Señor?

¿Cómo participamos de la mesa del Señor?

Por Josué I. Hernández   Introducción Imaginen que alguien encuentra un viejo trozo de tela guardad…

La atención al detalle

La atención al detalle

Por Josué I. Hernández   Introducción Imaginen que dos personas construyen una escalera. A simple v…

Cuando el problema soy yo

Cuando el problema soy yo

Por Josué I. Hernández   Introducción Si quiero agradar a Dios como la persona que él quiere que yo…

Contemos nuestras bendiciones

Contemos nuestras bendiciones

Por Josué I. Hernández   Introducción Se cuenta que dos personas recibieron el mismo regalo al pr…

El silencio bíblico es prohibitivo

El silencio bíblico es prohibitivo

Por Josué I. Hernández   Introducción Vivimos en una época donde muchas personas preguntan: “¿Dón…

Los primeros cristianos aprendieron a buscar solución en la palabra de Cristo

Los primeros cristianos aprendieron a buscar solución en la palabra de Cristo

Por Josué I. Hernández   Introducción Cuando un aparato electrónico se arruina, ¿a quién acudimos? …

Andar como es digno del Señor

Andar como es digno del Señor

Por Josué I. Hernández   Colosenses 1:10 Introducción Podemos estar tan enfocados en aprender y ens…

Los hábitos

Los hábitos

Por Josué I. Hernández   Introducción ¿Qué tiene más poder sobre nuestra vida: las grandes decision…