Por Josué I. Hernández
- ¿Qué tiene más poder sobre nuestra vida: las grandes decisiones o las pequeñas acciones que repetimos cada día?
- ¿Cuántas cosas hizo usted esta mañana sin siquiera pensarlo?
- Un hábito es un modo típico de proceder, adquirido por repetición de actos iguales o semejantes. La conducta repetida que se vuelve automática.
- Ejemplos: La forma de pensar, hablar y reaccionar.
- Podemos engañarnos pensando que vivimos por grandes decisiones, cuando en realidad vivimos por hábitos repetidos: cosas que hacemos todos los días sin pensarlo demasiado.
- Imaginen a un excursionista abriéndose paso en medio del bosque. La primera vez que pasó por allí apenas dejó una marca. Pero, al frecuentar la misma ruta se crea un sendero visible.
- Así funcionan los hábitos en nuestra mente y conducta. Cada repetición es un paso que marca el sendero.
- Dios nos creó con la capacidad de aprender mediante la repetición, por esta razón desarrollamos hábitos.
- Los hábitos moldean nuestro carácter y transforman la vida (cf. Sal. 1:1,2; Hech. 2:42).
- Si repetimos algo consistentemente un hábito se formará (ej. Dan. 6:10; Luc. 5:16; 1 Tes. 5:17).
- Los buenos hábitos pueden ser corrompidos (1 Cor. 15:33).
- Que nadie pregunte: “¿Por qué reaccionó así?” “¿Por qué hago siempre lo mismo?”.
- Un acto aislado rara vez define una vida. Lo que hacemos repetidamente sí la define. Por esta razón, el carácter no suele construirse en un día, sino mediante miles de decisiones repetidas.
- ¿Qué pasaría si durante cinco años una persona alimentara diariamente el resentimiento? ¿Y qué pasaría si durante cinco años alimentara la gratitud?
- El conocimiento puede sucumbir ante los hábitos (cf. 2 Ped. 1:6).
- Mientras más se practique algo, más fuerza tendrá (cf. Jn. 18:39; 1 Cor. 8:7; 11:16).
- Buenos hábitos: Leer la Biblia diariamente, orar sin cesar, ser agradecido, pensar antes de hablar.
- Renovar el entendimiento (cf. Prov. 4:23; 23:7; Rom. 12:1,2).
- Repetir lo correcto constantemente (Jos. 24:15; Dan. 1:8).
- Elegir buenos compañeros (Prov. 27:17; 1 Cor. 15:33).
- Ningún sendero aparece de la noche a la mañana; se forma paso a paso, día tras día. Del mismo modo, la vida que tendremos mañana se está formando con los hábitos que practicamos hoy.
- Que decidamos cultivar hábitos que honren a Dios y nos acerquen más y más a Cristo.
