Por Josué I. Hernández
- La epístola de Pablo a los filipenses se enfoca en el evangelio (cf. Fil. 1:5; 1:7; 1:12; 1:17; 1:27; 2:22; 4:3; 4:15).
- Un concepto clave es el regocijarse en el Señor (cf. Fil. 1:18; 2:2; 2:17; 3:1; 4:4,10).
- Las condiciones de Pablo no impedían su entusiasmo por el evangelio, y el gozo en el Señor (cf. Hech. 28:30,31; Ef. 3:1; 4:1; 6:20; Fil. 1:13,14).
- No podía estar con ellos (cf. Fil. 1:1; ver mapa)
- Pero podía recordarles (Fil. 1:3).
- Podía recibir su comunión en el evangelio (Fil. 1:4,5; 4:18).
- Podía abrir sus ojos (Fil. 1:6,7).
- Podía expresarles su amor (Fil. 1:8).
- Podía orar por ellos (Fil. 1:4,9-11).
- No podía moverse con libertad (Fil. 1:13,14; cf. 2 Tim. 2:9).
- Pero podía predicar el evangelio (Fil. 4:21,22; cf. Hech. 28:30,31).
- No podía evitar la envidia y contienda (Fil. 1:15).
- Pero podía gozarse en la “buena voluntad” y el “amor” de los fieles (Fil. 1:15,17).
- Podía gozarse al saber que Cristo estaba siendo predicado (Fil. 1:18).
- No habían podido enviarle apoyo por un tiempo (Fil. 4:10).
- Pero sabía vivir (Fil. 4:11,12).
- Podía gozarse por la cuenta de ellos (Fil. 4:17,18).
- Pablo nos enseña a pensar (Fil. 4:8).
- Que sigamos su ejemplo (Fil. 4:9; 3:17).
