- La reprensión es responsabilidad de todos (2 Tim. 4:1,2; cf. Luc. 17:3; Heb. 3:13).
- ¿Qué alternativas tenemos cuando un hermano en Cristo nos reprende?
- “Y se ensañó Caín en gran manera, y decayó su
semblante” (Gen.
4:5).
- “Dura es esta palabra; ¿quién la puede oír?... Desde
entonces muchos de sus discípulos volvieron atrás, y ya no andaban con él” (Jn. 6:60,66).
- “No te apresures en tu espíritu a enojarte;
porque el enojo reposa en el seno de los necios” (Ecles. 7:9).
- “Digo, pues, por la gracia que me es dada, a
cada cual que está entre vosotros, que no tenga más alto concepto de sí que el
que debe tener, sino que piense de sí con cordura, conforme a la medida de fe
que Dios repartió a cada uno” (Rom. 12:3; cf. Gal. 6:3).
- “La mujer que me diste por compañera me dio del
árbol, y yo comí… La serpiente me engañó, y comí” (Gen. 3:12,13).
- “Por cuanto llamé, y no quisisteis oír, extendí
mi mano, y no hubo quien atendiese, sino que desechasteis todo consejo mío y mi
reprensión no quisisteis” (Prov. 1:24,25).
- “¿Qué pensáis vosotros, los que usáis este
refrán sobre la tierra de Israel, que dice: Los padres comieron las uvas
agrias, y los dientes de los hijos tienen la dentera?” (Ez. 18:2; cf. Jer. 31:29).
- “El hijo sabio recibe el consejo del padre; mas
el burlador no escucha las reprensiones” (Prov. 13:1).
Tomar represalias
- Herodes contra Juan (Luc. 3:19,20).
- Los judíos contra Esteban (Hech. 7:54,57).
- Los gálatas contra Pablo (cf. Gal. 1:6; 3:1; 4:16).
- Los judíos contra Jesús (Mar. 12:12).
- “sino que siguiendo la verdad en amor,
crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo” (Ef. 4:15; cf. 2 Tes. 2:10-12).
- “El sembrador salió a sembrar su semilla; y
mientras sembraba, una parte cayó junto al camino, y fue hollada, y las aves
del cielo la comieron… Y los de junto al camino son los que oyen, y luego viene
el diablo y quita de su corazón la palabra, para que no crean y se salven” (Luc. 8:5,12).
- Con cada rechazo de la reprensión, el mal hábito se refuerza (Heb. 3:12-15).
- “No reprendas al escarnecedor, para que no te
aborrezca; corrige al sabio, y te amará. Da al sabio, y será más sabio; enseña
al justo, y aumentará su saber” (Prov. 9:8,9).
- “El sabio de corazón recibirá los mandamientos;
mas el necio de labios caerá” (Prov. 10:8).
- “Porque yo reconozco mis rebeliones” (Sal. 51:3; cf. Sal. 32:5; Prov.
28:13).
- “Que el justo me castigue, será un favor, y que
me reprenda será un excelente bálsamo que no me herirá la cabeza…” (Sal. 141:5).
- Ilustración: Cornelio (Hech. 10:1,2,33).
- Ilustración: Los nobles de Berea (Hech. 17:11).
- Ilustración: Apolos (Hech. 18:24-28).
- Recapitular.
- ¿Qué opción tomaremos?
