Por Josué I. Hernández
- La palabra de Cristo determina cinco requisitos para ser salvo (oír + creer + arrepentirse + confesar + bautizarse), pero el tipo de bautizador no es el sexto requisito.
- El Nuevo Testamento no enseña que la salvación del obediente esté sujeta a quien le bautice (cf. Fil. 1:15,16).
- Dios no depende de algún oficial bautizador para conferir el perdón de los pecados.
- El tipo de bautizador es incidental, como las circunstancias del bautismo (Hech. 8:36-39), o el lugar de adoración (Hech. 16:25; 20:7,8).
- Condenar al bautizado por la clase de persona que lo bautizó.
- Invalidar la obediencia de uno por la desobediencia de otro.
- Observar el bautismo como una “ceremonia de la iglesia”.
- Observar a la iglesia como la institución que “valida” el bautismo.
- Designar a un “oficial” de la iglesia que “administra” el bautismo.
- La idea de “administrar el bautismo”.
- Que el bautismo sea una “ceremonia”, o “rito”, de la iglesia.
- Que la iglesia garantice y legitime la salvación.
- La necesidad de una línea ininterrumpida de oficiales bautizadores (¿quién bautizó al que te bautizó?).
- El bautismo es la respuesta del pecador al evangelio de Cristo (Hech. 2:38).
- La validez del
bautismo depende de la fe en Cristo (Mar. 16:16; Hech. 8:37; 16:31-34).
- La obediencia de corazón determina la validez de la conversión (Rom. 6:17,18).
- Todos los obedientes al evangelio son añadidos a la iglesia (Hech. 2:47; cf. Gal. 3:27).
- Siempre que
alguno es bautizado bíblicamente, es bautizado en un solo cuerpo, la iglesia de
Cristo (1 Cor. 12:13,20; Col. 1:18).
Conclusión
- La semilla del reino es la palabra de Dios (Luc. 8:11). El carácter de la semilla, no del sembrador, es lo que determina la cosecha.
- El bautismo sectario es inútil, no por quien bautiza, sino por lo que la persona oye, cree y obedece. Si alguno cree otro evangelio, diferente al evangelio de Cristo, y obedece a ese evangelio diferente, no ha sido bautizado en Cristo.
