- Rendida ante
el estrés, la mujer de Job dijo: “¿Aún retienes tu integridad? Maldice a
Dios, y muérete” (Job 2:9).
- Ante los reclamos de Israel, Moisés dijo a Dios: “No puedo yo solo soportar a todo este pueblo, que me es pesado en demasía. Y si así lo haces tú conmigo, yo te ruego que me des muerte” (Num. 11:14,15).
- Luego de un
gran éxito espiritual, Elías estaba agotado emocionalmente y quería morir: “Basta
ya, oh Jehová, quítame la vida, pues no soy yo mejor que mis padres” (1
Rey. 19:4).
- “Tensión provocada por situaciones agobiantes que originan reacciones psicosomáticas o trastornos psicológicos a veces graves” (RAE).
- El estrés no es solo cansancio físico, es una carga mental, un peso interno constante, por la sensación de falta de control y las muchas preocupaciones.
- “La ansiedad
en el corazón del hombre lo deprime, mas la buena palabra lo alegra” (Prov.
12:25, LBLA).
- Cargar una mochila con pocas cosas es fácil. Pero, si cada día le agregamos piedras (afán, turbación, miedos), llegará el momento en que sucumbiremos bajo el peso de ella.
- El estrés es una mochila que pesa demasiado.
- Imagine a una persona que viaja en el autobús cargando su pesada mochila, ¿no debiese dejarla en el piso? Muchos viven así: cargando lo que Dios está dispuesto a llevar (1 Ped. 5:7).
- Un empresario que había logrado una fortuna en los negocios permanecía obsesionado con el futuro de su empresa. Constantemente revisaba los números, no vivía tranquilo, no dormía en paz. Siempre pensaba: “¿Y si todo se derrumba?”.
- Aunque su empresa iba bien, su mente no descansaba. Con el tiempo desarrolló insomnio severo, problemas cardíacos y ansiedad. Murió por el estrés.
- Perdió su vida preocupándose por no perder su empresa.
- Un agricultor trabajaba duro cada día. Pero, vivía estresado por algo que no podía controlar: El clima.
- Se atormentaba pensando: “¿Y si no llueve? ¿Y si pierdo todo?”
- Un día, un anciano le dijo: “Haz tu parte, y deja el resto en manos de Dios”. Ese consejo cambió su vida.
- Siguió trabajando igual, pero dejó de angustiarse por lo que no dependía de él.
- La paz no viene cuando controlamos todo, viene cuando dejamos a Dios lo que depende de él (Mat. 6:10,33).
Del horror a la paz
- Corrie ten Boom fue enviada a un campo de concentración durante el Holocausto, y experimentó hambre extrema, maltrato constante, y la pérdida de su familia.
- Cualquier persona habría vivido con estrés y desesperación constante. Pero, ella dijo algo impresionante: “La preocupación no elimina el dolor de mañana, solo te roba la fuerza de hoy”.
- Si alguien en un campo de concentración pudo encontrar paz, ¿por qué no podríamos nosotros con la ayuda de Jesucristo (Fil. 4:13)?
- Capricho,
egoísmo: “Hágase mi voluntad” (cf. Mat. 6:10).
- Intentar controlar lo incontrolable: “Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra… porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén” (Mat. 6:10,13; cf. Sant. 4:13,14).
- Mal enfoque de prioridades (Mat. 6:33; cf. Luc. 10:41).
- Inquietud por cosas que no han sucedido, y, tal vez, nunca sucederán (cf. Mat. 6:34).
- Falta de fe en Jesucristo (Jn. 14:1).
- Falta de oración (1 Ped. 5:7).
- Confiar en Jesucristo (cf. Jn. 14:1; 14:27; 16:33).
- Reconocer la fidelidad de Dios (cf. Prov. 3:5; 1 Cor. 10:13).
- Orar fervientemente (Fil. 4:6,7).
- Aprender a vivir (Mat. 6:33,34).
- ¿Qué cosas están llenando mi “mochila”?
- ¿Estoy estresado por cosas que no han sucedido?
- ¿Estoy tratando de controlar lo que no puedo?
- ¿Estoy orando o solo pensando?
- ¿Estoy descuidando mi relación con Jesucristo?
- ¿Estoy poniendo el reino de Dios en primer lugar?
- El estrés ha destruido demasiadas vidas. Pero, también ha sido vencido por quienes aprendieron a confiar en Dios, soltar el control y reordenar su vida.
- Dios no promete una vida sin problemas, promete algo mejor, “Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús” (Fil. 4:7).
- Hoy es día de salvación.
