Por Josué I. Hernández
Mateo 13
Introducción
- ¿Por qué algunas personas oyen el evangelio y son transformados, mientras que otras oyen el mismo mensaje y permanecen indiferentes? ¿Qué es el reino de los cielos? ¿Cómo ingresar a él?
- Estas y otras preguntas similares son respondidas por Jesús en nuestro texto (Mat. 13:10,11).
¿Qué es el reino de los cielos?
- Reino (gr. “basilea”), soberanía o gobierno, el dominio de un rey (cf. Mat. 6:10,33).
- No pensar en un objeto o un lugar.
- Es un concepto, el hecho mismo de gobernar (cf. Mat. 4:17; 10:7; 28:18-20).
¿Qué es una parábola?
- Parábola (gr. “parabolé”; para, al lado; balo, arrojar), “lit., poner al lado” (Vine); “una colocación de una cosa al lado de otra, yuxtaposición” (Thayer).
- Es una historia terrenal con un significado celestial; una historia que encarna una lección espiritual, lección que destaca la semejanza entre lo conocido y lo desconocido (cf. Mat. 13:10,11).
- La razón de las parábolas: Para revelar y esconder (13:10-17), para cumplir la profecía (13:34,35).
Cada parábola enseña algo sobre el reino de los cielos
- La parábola del sembrador: Nadie será obligado a (13:3-9; 13:18-23).
- El trigo y la cizaña: La necesidad de esperar con paciencia la separación definitiva (13:24-30; 13:36-43).
- La semilla de mostaza: Sería refugio y descanso (13:31,32).
- La levadura: La influencia sería completa (13:33).
- El tesoro escondido: La necesidad de reconocer el valor del reino; encontrado por quien no lo buscaba (13:44).
- La perla de gran precio: La necesidad de reconocer el valor del reino; hallado por quien lo buscaba (13:45,46).
- La red: El poder de Dios para traer a todos al juicio (13:47-50).
Conclusión
- El reino de los cielos ya fue establecido.
- Algunos lo rechazan, y otros lo reciben.
- A veces parece pequeño, pero tiene gran influencia y no ha dejado de crecer.
- Vale más que cualquier posesión terrenal.
- Un día se consumará en la separación definitiva de justos e injustos.
- La pregunta no es si el reino de Cristo vencerá. La pregunta es: ¿Me he sometido al rey?
