Por Josué I. Hernández
- La Biblia registra la vida de Job para nuestra instrucción y aliento (Rom. 15:4).
- Job deseaba que su fe quedara registrada (Job 19:23,24).
- Su piedad (Job 1:1; cf. Ef. 1:4; 5:11).
- Su liderazgo en el hogar (Job 1:4,5; cf. Ef. 6:4).
- Su apoyo a otros (Job 4:3,4; cf. Gal. 6:2).
- Su esfuerzo por permanecer fiel, preocupado por su relación con Dios (Job 1:22; 2:10; cf. Sal. 11:4,5; Prov. 17:3; 1 Cor. 10:13; Sant. 1:17; 1 Ped. 5:8-10).
- Sus emociones expresadas con soltura (Job 6:12; cf. Rom. 12:15).
- Se dedicó a defenderse (12:2; 13:4-8; 16:2-5; 27:5,6).
- Desafió a Dios exigiendo razones (13:3,18,23,24; 16:9; 30:20).
- Presumió que no merecía sufrir, que Dios era caprichoso (7:20; 9:22; 10:3; 21:7-13; 30:21).
- Habló sin conocimiento de causa (38:1-3; 40:6-9; 42:3).
- Perdió su riqueza (Job 1:13-17).
- Perdió su familia (1:18,19; 2:9,10).
- Perdió su salud (2:1-8; 7:).
- Perdió el apoyo de sus amigos (2:11-13; 4:1-11; 6:14-18; 42:7).
- Perdió la paciencia y expresó su frustración desmedidamente (3:3; 6:1-9; 7:15,16; 9:17; 19:11; 23:3,4).
- Un mayor espíritu de reverencia (Job 42:1-5).
- Un mayor conocimiento de Dios (Job 42:5,6; cf. “como viendo al Invisible”, Heb. 11:27).
- Un mayor espíritu de amor (Job 42:9,10; cf. Luc. 23:34).
- Una mayor riqueza (cf. Job 42:10-17; Sant. 5:11).
- Recapitular.
- ¿Qué de nosotros? ¿Qué estamos haciendo bien? ¿Qué estamos haciendo mal? ¿Qué estamos perdiendo? ¿Qué estamos ganando?
