Los primeros cristianos aprendieron que la doctrina es uniforme

 


Por Josué I. Hernández
 

Introducción
  • El Nuevo Testamento nos enseña que los primeros cristianos aprendieron a observar al Señor Jesucristo como la máxima autoridad, y su palabra como la guía absoluta (Mat. 28:18-20).
  • Entonces, aprendieron que la doctrina es única, y que debe observarse de la misma manera en todas partes y en todas las iglesias (cf. Hech. 2:42; Heb. 2:1-4; cf. 1 Jn. 1:1-4; 4:1,6; 2 Jn. 9-11). 
 
La misma doctrina fue enseñada en todas las iglesias
  • La ignorancia o mala práctica fue corregida apelando a lo que fue enseñado por el Señor y sus apóstoles (Luc. 10:16; cf. 1 Tes. 4:1,2,8; 2 Ped. 3:2; Jud. 1:17).
  • Pablo enseñó lo mismo en todo lugar y en toda iglesia (1 Cor. 4:17; 7:17-23; 11:16; 16:1; 2 Tes. 2:15; cf. 2 Ped. 3:1-2).
  • Había un modelo, dechado o forma (2 Tim. 1:13,14).
  • Los predicadores debían repetir la doctrina apostólica (2 Tim. 2:2).
  • La obediencia produciría la unidad (cf. 1 Jn. 1:3,7; 2:5).
  • El error se podría discernir al contrastarlo con la verdad (cf. Jn. 8:32; 16:13; 1 Ped. 1:23,25; 1 Jn. 2:21).
 
Conclusión
  • La uniformidad doctrinal produce uniformidad de práctica.
  • Cada iglesia de Cristo debería estar trabajando y adorando de la misma forma.