Por Josué I. Hernández
“No es bueno que el hombre esté solo; le haré
ayuda idónea para él” (Gen. 2:18)
- La razón para la creación de la mujer (Gen. 2:18-25; 3:12; 1 Cor. 11:8,9).
- La palabra “idónea” significa “adecuada, apropiada, correspondiente” (cf. Prov. 18:22; Ecles. 9:9).
- Su marido necesita ayuda física, mental, emocional y espiritual (cf. Luc. 2:52).
- Imaginen a un constructor diciendo: “No seguiré todas las exigencias del arquitecto; haré los cambios que me parezcan necesarios”, y comienza a construir según su gusto.
- Quizá el edificio no se vea tan mal, pero será diferente al diseño del arquitecto y no servirá.
- Dios es el arquitecto de la vida humana, y él sabe cómo funciona el matrimonio (cf. Mat. 7:24-27).
- Naamán quería sanar de su lepra, pero se molestó cuando Dios le pidió algo tan específico y aparentemente sencillo: lavarse siete veces en el Jordán. Él esperaba algo más impresionante (2 Rey. 5:9-14).
- La bendición estaba conectada con obedecer exactamente lo que Dios dijo, no lo que Naamán prefería (cf. 1 Jn. 5:3).
- Una mujer subordinada (Ef. 5:22-24).
- Una mujer casta y respetuosa (Ef. 5:33; 1 Ped. 3:1,2; cf. 1 Cor. 7:16).
- Una mujer espiritualmente ataviada (1 Ped. 3:3-6).
- Una mujer pudorosa y modesta (1 Tim. 2:9,10).
- Una mujer hogareña: La reina del hogar (1 Tim. 2:15; 5:14; Tito 2:3-5).
- Una mujer satisfactoria (1 Cor. 7:2-5).
- La esposa fiel está plenamente identificada con su marido, está plenamente interesada en él, en su trabajo, en sus desafíos, en todo aspecto de su vida.
- La esposa fiel aborrece las filosofías que la sacan de su labor asignada (cf. 2 Cor. 11:3; Ef. 4:14; Col. 2:8).
- La esposa fiel será alabada (Prov. 31:28-31; cf. Ef. 6:8).
