Por Josué I. Hernández
Hechos 17:22-34
- Un joven fue criado por otra familia desde pequeño. Durante años ignoró quién era su padre biológico. Un día descubrió que su padre había vivido siempre en la misma ciudad, muy cerca de él. Incluso habían coincidido varias veces sin saber quiénes eran el uno para el otro. La distancia nunca fue geográfica, era una distancia de desconocimiento.
- Así sucede con muchas personas respecto a Dios. Él nunca ha estado lejos. Como dijo Pablo: “No está lejos de cada uno de nosotros” (Hech. 17:27). Sin embargo, muchos viven como si fuera un completo desconocido (Hech. 17:23).
- Pablo comienza en la Causa: Dios (Hech. 17:23).
- Hizo el mundo y todo lo que en él hay, por lo tanto, es “Señor del cielo y de la tierra” (v.24).
- Por lo tanto, no “necesita de algo” (v.25).
- Hizo todo el linaje humano de una sangre (v.26).
- No podríamos hacerle una casa a Dios, pero él nos ha hecho una casa a nosotros (v.24,25).
- Dios provee el poder para mantener en existencia todo lo creado (v.25,28).
- Deísmo: Dios creó el mundo y se alejó de él.
- Teísmo bíblico: Vivimos en él, nos movemos en él y existimos en él.
- Cada respiración es un regalo. Cada amanecer es evidencia de su fidelidad. Cada latido de nuestro corazón depende de su poder.
- Una lámpara puede ser hermosa y muy costosa, pero sin energía no funcionará. Necesita ser conectada para funcionar.
- Nosotros somos como una costosa lámpara, y Dios sostiene nuestra función.
- Dios ordenó la historia humana para que le busquemos (Hech. 17:26,27).
- No le encontraremos en la idolatría (v.28,29).
- Habiendo tolerado la ignorancia, ahora manda el arrepentimiento (v.30).
- “ahora” Cristo ha venido, “ahora” ya no vivimos en los tiempos de la ignorancia; vivimos en los tiempos de la revelación (cf. Luc. 24:46,47).
- Un hombre cayó a un pozo profundo. Varias personas le dieron consejos y algunos le dieron ideas de cómo salir, pero nadie bajó a ayudarlo.
- Finalmente, alguien descendió al pozo, lo tomó de la mano y lo sacó. Eso hizo Jesús. Él no vino a darnos consejos de autoayuda, el vino a rescatarnos (cf. Luc. 19:10; Hech. 13:32-39).
- Jesucristo revela “AL DIOS NO CONOCIDO” (cf. Jn. 1:18; 14:9).
- La historia no termina en el caos. Habrá un día de rendición de cuentas. Aquello que parece impune será tratado por el juez perfecto (Hech. 17:31).
- La
resurrección no es un detalle, es la credencial divina de Jesucristo como el
Juez designado por Dios.
- Un estudiante puede menospreciar el tiempo de aprendizaje, ignorando las clases durante todo el semestre, pero no puede evitar el día del examen.
- De la misma forma, muchos viven ignorando la voluntad de Dios, pero ninguno podrá evitar el tribunal de Cristo (cf. 2 Cor. 5:10).
- En Atenas había un altar dedicado “al Dios no conocido”. Pablo les anunció que ese Dios se había revelado en la creación, en su providencia, en las santas Escrituras, y plenamente en Jesucristo.
- El problema ya no era la falta de revelación. El problema sería la respuesta del hombre.
- Los atenienses tuvieron tres reacciones: Algunos se burlaron, otros pospusieron la decisión, y algunos creyeron (Hech. 17:32-34).
- Hoy seguimos viendo exactamente las mismas tres respuestas: Algunos se burlan, otros dicen: “más adelante”, y algunos creen.
- Lo sorprendente es que los únicos que salen transformados del relato no son los más inteligentes, sino los creyentes.
