Por Josué I. Hernández
- Cuando Pablo llegó a Atenas, se encontró con filósofos estoicos y epicúreos (Hech. 17:18).
- El estoicismo no ha desaparecido; muchas de sus ideas siguen influyendo en nuestra cultura. Por eso vale la pena preguntarnos: ¿qué respondió Pablo a esa forma de pensar?
- Fundado por Zenón de Citio alrededor del año 300 A.C., en Atenas, Grecia.
- Se volvió sumamente popular en el Imperio Romano (con pensadores como Séneca, Epicteto y el emperador Marco Aurelio).
- Los estoicos no eran ateos (eran panteístas). Creían en un orden racional del universo. Procuraban vivir dominando las pasiones (dicotomía del control, e imperturbabilidad). Buscaban una virtud autosuficiente.
- El dominio propio, la fuerza de la voluntad.
- El cuidado de los pensamientos.
- La persistencia.
- El estoicismo afirma que el problema es la reacción emocional, la falta de autocontrol, pensar incorrectamente.
- Pablo no llamó a los atenienses a dominar mejor sus emociones, porque el problema es el pecado, la separación de Dios y la corrupción del corazón (Hech. 17:30,31; cf. Rom. 3:23; 6:23; 7:24).
- El estoicismo afirma que la solución es dominarse.
- Pablo no presentó una técnica para soportar el sufrimiento, porque la solución es arrepentirse por la fe en Jesucristo (Hech. 17:30,31).
- El estoicismo afirma que el poder está en la propia
virtud del hombre (cf. Col. 2:8-10).
- El evangelio afirma que el poder está en Cristo: “separados de mí nada podéis hacer” (Jn. 15:5; cf. Fil. 4:13).
- El estoicismo afirma que la meta es soportar la vida con serenidad.
- El evangelio afirma que la meta es conocer a Dios (Jn. 17:3).
- El estoicismo busca transformar al hombre mediante la disciplina y la razón humanas.
- El evangelio transforma por la gracia de Dios (Rom. 1:16,17; 2 Cor. 5:17; Col. 1:6).
- Los estoicos decían: “La divinidad está en todas partes”. Pablo responde: “Dios hizo el mundo” (Hech. 17:24).
- Los estoicos decían: “Vivamos conforme a la razón”. Pablo dice: “Dios manda ahora que todos se arrepientan” (Hech. 17:30).
- Los estoicos buscaban virtud, pero Pablo predicaba la resurrección (Hech. 17:31).
- Los estoicos confiaban en la razón, pero Pablo anunciaba un hecho histórico.
- Los estoicos buscaban un principio racional que gobernara el universo. Pablo anunció al Dios personal que gobierna el universo y que se dio a conocer en Jesucristo.
- Aunque algunos cristianos no son estoicos filosóficamente, podrían serlo funcionalmente.
- Por ejemplo: No piden ayuda, no expresan dolor, no oran, y ven la dependencia como una debilidad (cf. Rom. 12:15; Fil. 4:6,7).
- La fuente de paz: La paz del estoico dura lo que dura su fuerza de
voluntad; la paz de Dios sobrepasa todo entendimiento (Fil. 4:7).
- No somos una piedra: No podemos culparnos por sentir dolor (cf. Job 6:12). Jesucristo
no requiere que seamos un robot imperturbable: “Venid a mí todos los que
estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar” (Mat. 11:28).
- La autosuficiencia: El estoicismo produce orgullo porque lleva al hombre a
confiar en sí mismo más que en Dios. Sin embargo, Jesucristo dijo: “Bienaventurados
los pobres en espíritu” (Mat. 5:3).
- Los estoicos enseñaban que el hombre debía hacerse fuerte por sí mismo. Pero, el evangelio nos enseña que Dios ha enviado a su Hijo para salvar al hombre.
- El estoicismo llama al hombre a depender de sí mismo. Pero, el evangelio llama al hombre a depender de Cristo.
- El estoico dice: “Sé fuerte”. Pero, Jesucristo dice: “Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados” (Mat. 11:28).
