El propósito del Antiguo Testamento


 
Por Josué I. Hernández
 

Introducción
  • No son pocos los que piensan que el Antiguo Testamento quedó “obsoleto” después de la venida de Jesucristo, y leen únicamente el Nuevo Testamento.
  • Sin embargo, el apóstol Pablo enseña exactamente lo contrario, cuando afirma: “Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil” (2 Tim. 3:16).
  • Si Dios preservó los 39 libros del Antiguo Testamento hasta nuestros días, ¿no será porque tienen algo que enseñarnos?
 
El Antiguo Testamento nos conduce a Cristo
  • “Pero persiste tú en lo que has aprendido y te persuadiste, sabiendo de quién has aprendido; y que desde la niñez has sabido las Sagradas Escrituras, las cuales te pueden hacer sabio para la salvación por la fe que es en Cristo Jesús” (2 Tim. 3:14,15; cf. 2 Tim. 1:5).
  • Pablo está a punto de morir, y en lugar de recomendar nuevas estrategias o métodos, dirige a Timoteo a las sagradas Escrituras.
  • Todo el Antiguo Testamento apunta a Cristo (cf. Luc. 24:27; Jn. 5:39).
  • ILUSTRACIÓN: Si alguno lee los últimos capítulos de una novela entendería cómo termina, pero se perderá el desarrollo de la historia.
 
El Antiguo Testamento forma cristianos maduros
  • “Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra” (2 Tim. 3:16,17).
  • El propósito de las Escrituras no es simplemente transmitir información religiosa, sino transformar el carácter del creyente (ej. El carácter y atributos de Dios, la gravedad del pecado, la importancia de la obediencia).
  • Mientras la cultura enseña que cada cual decide su verdad, toda la Biblia enseña que Dios establece la verdad.
  • Asistir a las reuniones de la iglesia es insuficiente, si la palabra de Dios no corrige nuestras decisiones, prioridades y actitudes.
  • ILUSTRACIÓN: Un espejo no cambia nuestro rostro, simplemente muestra lo que necesite corregirse. Así actúa la Escritura.
 
El Antiguo Testamento fortalece nuestra esperanza
  • “Porque las cosas que se escribieron antes, para nuestra enseñanza se escribieron, a fin de que por la paciencia y la consolación de las Escrituras, tengamos esperanza” (Rom. 15:4; cf. Rom. 4:23,24).
  • Cuando nos encontramos en diversas tribulaciones hallamos ánimo leyendo acerca del trato de Dios con su pueblo: ¿Recuerda ejemplos?
  • El Antiguo Testamento nos recuerda que Dios cumple sus promesas, asiste a su pueblo y tiene el control de la historia.
  • ILUSTRACIÓN: El marinero que soporta una tormenta porque confía en la luz del faro que lo guía. Las historias bíblicas del Antiguo Testamento son como faros para nuestra fe.
 
El Antiguo Testamento nos advierte mediante ejemplos
  • Pablo usó el Antiguo Testamento para amonestar a los corintios (1 Cor. 10:1-11).
  • Aunque todos disfrutaron de inmensos privilegios, la mayoría de ellos no agradó a Dios (ej. idolatría, fornicación, murmuración, desobediencia).
  • Las malas decisiones tienen consecuencias. El Antiguo Testamento muestra cientos de ejemplos reales para evitar esos malos caminos.
  • Podríamos tener tanta experiencia, y aún así caer si dejamos de depender de Dios. La experiencia no sustituye la obediencia.
  • ILUSTRACIÓN: El conductor prudente que reduce la velocidad cuando observa un accidente en la carretera. No necesita experimentar el choque para aprender. Israel es advertencia para la iglesia.
 
Aplicaciones
  • Leer regularmente el Antiguo Testamento junto con el Nuevo.
  • Buscar cómo cada libro señala la obra de Cristo.
  • Aprender tanto de los ejemplos positivos como de los negativos.
  • Permitir que la palabra de Dios transforme el carácter, no solo el conocimiento.
  • Confiar en la fidelidad de Dios recordando cómo actuó con su pueblo.
 
Para pensar
  • ¿Qué idea tenía acerca del Antiguo Testamento antes de esta enseñanza?
  • ¿Qué personajes del Antiguo Testamento han fortalecido mi fe y, por qué?
  • ¿Estoy aprendiendo de los errores de Israel o repitiéndolos?
  • ¿Permito que la Escritura corrija mis decisiones?
  • ¿Estoy estudiando toda la Biblia o solamente las partes que más me agradan?
 
Conclusión
  • El Antiguo Testamento no es un libro del pasado; es la base sobre la cual Dios preparó el camino para Cristo.
  • Quien descuida el Antiguo Testamento pierde el fundamento sobre el cual Dios edificó el evangelio; quien lo estudia con reverencia descubre más plenamente la gloria de Jesucristo.