El plan de Dios
cumplido en Cristo
Por Josué I. Hernández
- Muchas personas leen el Antiguo Testamento como si fuera una historia separada del Nuevo. Sin embargo, Jesús enseñó exactamente lo contrario: toda la Escritura apuntaba hacia él.
- La Biblia nos informa del desarrollo y consumación del eterno plan de redención, y Cristo es el centro de esa historia.
- Después de resucitar, Jesús explicó a los discípulos que Moisés, los profetas y los salmos hablaban acerca de él (cf. Luc. 24:26,27,44).
- Toda la historia de la redención converge en Jesucristo (cf. Jn. 1:29; Hech. 3:24; 13:27; Rom. 10:4).
- ILUSTRACIÓN: Imagine que recibe cientos de mensajes diciendo que un invitado muy importante llegará mañana. Se prepara la casa, la comida y la mesa. Cuando finalmente llega el invitado, toda la preparación ha cumplido su propósito. Así ocurrió con Cristo. El Antiguo Testamento anunció y preparó su llegada.
- Cuando leemos Génesis, Éxodo, Isaías o los Salmos debemos preguntarnos: ¿Cómo se conectan con Cristo y el plan de Dios?
- Jesucristo no vino para destruir la ley, sino para cumplirla (Mat. 5:17,18; cf. Luc. 24:46).
- ILUSTRACIÓN: Mientras el edificio no existe, el plano es indispensable. En él aparecen las dimensiones, los materiales, la distribución y cada detalle de lo que será construido. Nadie diría que, al terminarse el edificio, el arquitecto “destruyó” el plano. Al contrario, lo cumplió.
- El Antiguo Testamento no era el destino, era el mapa. Cristo no vino a romper el mapa, sino a llevarnos al lugar que el mapa señalaba desde el principio.
- El evangelio no fue una idea de último momento. Dios lo prometió desde mucho antes mediante los profetas (Rom. 1:1,2; 16:25,26)
- ILUSTRACIÓN: Cuando un arquitecto muestra el plano de un edificio, el edificio todavía no existe físicamente, pero ya está diseñado. Los profetas mostraban el plano del evangelio. Cristo edificó esa realidad.
- Los profetas servían especialmente a quienes vivirían después de la muerte, resurrección y ascensión de Cristo (1 Ped. 1:10-12).
- Ejemplo: David habló del rey eterno. Isaías anunció al siervo sufriente. Daniel anunció el reino inconmovible. Nosotros podemos disfrutar el cumplimiento de todo esto.
- ILUSTRACIÓN: Es como sembrar un árbol sabiendo que otra generación disfrutará su sombra y frutos. Los profetas sembraron. Nosotros vemos el fruto y descansamos a la sombra.
- En el mundo antiguo, un ayo era un tutor que guiaba al niño hasta alcanzar la madurez. No era el destino final. Era un guía temporal (Gal. 3:24).
- La Ley hacía tres cosas: explicaba el pecado; revelaba la santidad de Dios; hacía evidente la necesidad de un salvador (cf. Gal. 3:19-27).
- ILUSTRACIÓN: Un espejo muestra la suciedad del rostro. Pero el espejo no puede limpiarlo. La Ley mostraba el pecado y la necesidad de limpieza. La sangre de Cristo limpia el pecado (cf. Apoc. 1:5; 22:16; 1 Jn. 1:7).
- Jesucristo canceló el acta que
nos condenaba, cumplió el sistema de sacrificios y trajo la realidad que las figuras y sombras anunciaban
(cf. Col. 2:14-17; Heb. 8:1-13).
- ILUSTRACIÓN: El boleto de avión confirma que el viaje ocurrirá, indica el destino, la fecha y el asiento. Sin él, la persona no podría abordar. Pero una vez que llega el día y el pasajero ya está sentado en el avión rumbo a su destino, ya no necesita seguir mostrando el comprobante de reserva como si el viaje aún estuviera pendiente. No desprecia el boleto; reconoce que cumplió perfectamente su función: conducirlo a la realidad del viaje.
- Un niño no se aferra la sombra de su padre cuando su padre ya está frente a él. La sombra anunció su llegada, pero cuando su padre aparece, la atención se dirige a la realidad. Así también, la ley mosaica proyectaba la sombra de Cristo, pero cuando Cristo vino, la realidad reemplazó a la sombra (cf. Col. 2:17).
- No vean el Antiguo Testamento como un libro aburrido.
- Descubran cómo cada parte prepara el camino hacia el Señor Jesucristo.
- Lean toda la Biblia buscando conocer mejor al Señor.
- Enseñen la unidad de toda la Escritura.
- Eviten usar textos del Antiguo Testamento ignorando su cumplimiento en Cristo.
- Fundamenten su fe en el evangelio como el cumplimiento de lo anunciado y preparado desde el Antiguo Testamento.
- Agradezcamos que vivimos de este lado de la cruz.
- Tenemos el privilegio de disfrutar aquello que los profetas anhelaban ver.
- Toda la Biblia fortalece nuestra fe cuando la leemos a la luz de Cristo.
- El Antiguo Testamento es la promesa y el Nuevo Testamento es el cumplimiento.
- El Antiguo señala a Cristo y el Nuevo revela a Cristo.
- Toda la Biblia conduce al mismo Salvador.
