Por Josué I. Hernández
Salmo 119:89
Introducción
- Muchos se preguntan: “¿Cómo sabemos que la Biblia no fue cambiada?” “¿Quién garantiza que lo que leemos hoy es lo mismo que escribieron Moisés, Isaías o Pablo?”
- Circulan afirmaciones como las siguientes: “La Biblia ha sido traducida tantas veces que ya no conserva el original” “La Iglesia modificó la Biblia para controlar a la gente”.
- Estas cuestiones no son nuevas. Sin embargo, la Biblia misma responde con claridad y la historia apoya su confiabilidad.
- La pregunta no es únicamente si existen manuscritos antiguos, sino quién garantizó que el mensaje llegara hasta nosotros. La respuesta bíblica es clara: Dios mismo preservó su palabra, la Biblia.
Documentos protegidos
- En muchos museos se conservan documentos antiguos detrás de gruesos cristales.
- Los expertos hacen enormes esfuerzos para conservarlos. ¿Por qué? Porque son valiosos.
- Si el hombre protege documentos históricos valiosos, ¿cuánto más Dios protegería su palabra para salvar a la humanidad?
- La Biblia no ha sobrevivido porque sea un libro cualquiera. Ha sobrevivido porque su autor vive y reina para siempre.
Evidencia histórica
- En 1947 fueron descubiertos los manuscritos del Mar Muerto. Entre ellos se encontró el Gran Rollo de Isaías, copiado aproximadamente un siglo antes de Cristo.
- Al compararlo con los manuscritos hebreos medievales que sirven de base para nuestras Biblias actuales, los especialistas comprobaron una notable fidelidad en la transmisión del texto durante más de mil años.
- Aunque existen variantes menores de ortografía y de copia, el contenido esencial permaneció extraordinariamente estable, lo que constituye una fuerte evidencia del cuidadoso trabajo de los escribas en la preservación de las Escrituras.
Dios prometió preservar su Palabra
- “siendo renacidos, no de simiente corruptible, sino de incorruptible, por la palabra de Dios que vive y permanece para siempre. Porque: Toda carne es como hierba, y toda la gloria del hombre como flor de la hierba. La hierba se seca, y la flor se cae; mas la palabra del Señor permanece para siempre. Y esta es la palabra que por el evangelio os ha sido anunciada” (1 Ped. 1:23-25; cf. Is. 40:8).
- La preservación de la Biblia comienza con una promesa divina, ¿será muy difícil para Dios preservar su palabra (cf. Gen. 18:14; Luc. 1:37)?
- Si Dios pudo crear el universo con su palabra, también puede preservar esa misma palabra durante miles de años.
- ILUSTRACIÓN: Si un rey escribe una carta muy importante, y esa carta contiene instrucciones para todo un reino, el rey hará todo lo necesario para que llegue intacta. ¿Cuánto más el Rey del universo? Dios nunca entrega un mensaje para después abandonarlo. Él mismo garantiza su preservación.
- IMPORTANTE: La preservación de la Biblia no descansó finalmente en la fidelidad de los copistas, sino en la providencia de Dios, quien utilizó a escribas, copistas y traductores como instrumentos para cumplir su propósito.
Aplicaciones
- Vivimos rodeados de información falsa. Redes sociales, inteligencia artificial, rumores. Pero Dios nos dejó un mensaje confiable. No construya su vida sobre opiniones cambiantes, sino sobre la permanente palabra de Dios.
- Las culturas cambian. Los gobiernos cambian. Las leyes cambian. Pero la palabra de Dios sigue siendo la misma autoridad.
Jesucristo confirmó la integridad del Antiguo Testamento
- Citó los escritos de Moisés e Isaías, y dejó a un lado la tradición humana (Mat. 15:1-9).
- En ese momento, el pentateuco tenía casi 1500 años de antigüedad.
- Isaías había sido escrito unos 700 años antes. Sin embargo, Jesús nunca dijo: “Este texto fue alterado”, “Los escribas cambiaron este pasaje”.
- Siempre citó las Escrituras como la máxima autoridad.
- En Mateo 15 llamó a las Escrituras “el mandamiento de Dios” (v.6).
Aplicación
- El mayor testigo de la Biblia es Jesucristo mismo. Él declaró que las Escrituras son plenamente confiables.
- Nuestra confianza en la Biblia depende de nuestra confianza en Cristo. Si creemos en Jesús. Debemos creer lo que Jesús creyó acerca de las Escrituras.
La Escritura no puede ser quebrantada
- “la Escritura no puede ser quebrantada” (Jn. 10:35).
- La palabra “quebrantada” significa anulada o invalidada.
- Cristo afirmó la autoridad permanente de la Escritura. Esta no fue una declaración temporal. Es un principio permanente.
- ILUSTRACIÓN: El granito resiste siglos de lluvia. Pero, incluso el granito termina desgastándose. Por el contrario, la Palabra de Dios ha sobrevivido imperios, persecuciones, guerras, incendios, dictadores, burladores.
- ¿Por qué? Porque Dios sostiene su palabra.
Jesucristo confiaba hasta en los detalles del texto
- “Pero respecto a la resurrección de los muertos, ¿no habéis leído lo que os fue dicho por Dios, cuando dijo: Yo soy el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob? Dios no es Dios de muertos, sino de vivos” (Mat. 22:31,32).
- El Señor fundamentó la doctrina de la resurrección en la forma verbal utilizada por Dios en Éxodo 3:6.
- Si el Señor confiaba incluso en los detalles gramaticales de un libro escrito quince siglos antes, ¿quiénes somos nosotros para dudar?
El faro
- Imaginen un faro junto al mar. Las olas suben y bajan, las tormentas llegan y pasan, los barcos vienen y se van. Pero el faro permanece firme, guiando a los navegantes.
- Así es la palabra de Dios. En medio de los cambios, las crisis y la incertidumbre, sigue siendo una guía segura para quien decide confiar en ella.
Aplicación
- El mismo Dios que preservó los escritos de Moisés, y los escritos de los profetas, es el Dios que preservó el Nuevo Testamento.
- La Biblia que tenemos hoy comunica el mismo mensaje revelado originalmente.
¿Qué pasa con las variantes manuscritas?
- No afirmamos que todas las copias manuscritas sean idénticas en cada detalle ortográfico; existen variantes menores propias de la transmisión manuscrita. Sin embargo, esas diferencias no alteran ninguna doctrina, y mediante la comparación de miles de manuscritos los especialistas pueden reconstruir con un alto grado de certeza el texto original.
- La fidelidad de la transmisión bíblica confirma que Dios ha cumplido su propósito de preservar su palabra.
Aplicaciones para los jóvenes
- No permitas que Internet sea tu autoridad. Antes de creer un video de pocos minutos, estudia la Biblia.
- Haz de las Escrituras el fundamento de tus decisiones, amistades, estudios y proyectos.
Aplicaciones para los padres
- Enseñen a sus hijos que la Biblia no es simplemente un libro religioso, sino la voz preservada de Dios para cada generación.
- La mejor herencia no es una casa. Es una Biblia abierta y vivida en el hogar.
Aplicaciones para los adultos mayores
- Después de muchos años pueden testificar que todo cambia. Pero la palabra del Señor nunca cambia.
- Aférrense a esa verdad y transmítanla a las nuevas generaciones.
Conclusión
- La Biblia goza de estabilidad absoluta. Lo que cambia en la tierra no altera lo que Dios ha establecido en el cielo. Su palabra permanece firme porque él permanece fiel (Sal. 119:98).
- Los imperios desaparecieron. Los faraones murieron. Roma cayó. Los perseguidores de la iglesia fueron olvidados. Pero la palabra que Dios inspiró continúa siendo proclamada. Porque Dios no solamente habló; también decidió que su voz siguiera escuchándose hasta el fin de los tiempos.
