Por Josué I. Hernández
Mateo 16:13-20
Introducción
- El Señor Jesús preguntó a sus discípulos sobre su identidad (Mat. 16:13-20).
- Aprovechó está oportunidad para hablar de su iglesia (Mat. 16:18,19).
- Varias preguntas surgen: ¿Qué es la iglesia? ¿Cuál es el fundamento de esta iglesia? ¿Cómo es que no prevalecerían las puertas del Hades contra la iglesia? ¿Qué autoridad dio Jesús y a quién?
La iglesia que Jesús edificó
- La palabra griega “ekklesia”, es transliterada a “iglesia”, su traducción es “asamblea, congregación, concurrencia” (cf. Hech. 7:38; 19:32,39,41).
- Se usa en dos sentidos: La iglesia universal, es decir, los salvos tanto vivos como muertos (2 Tim. 2:19; Jn. 10:14); y la iglesia local, los cristianos de una localidad organizados para hacer la obra (ej. Hech. 8:1; 13:1; 14:21-23; 1 Cor. 1:2; 14:23).
- Nuestro texto trata de la iglesia en el sentido universal, la cual es designada como: “cuerpo de Cristo” (Ef. 1:22,23), “templo de Dios” (Ef. 2:19-22; 1 Ped. 2:5), “reino de Cristo” (Col. 1:13; Apoc. 1:9), “novia de Cristo” (2 Cor. 11:2; Apoc. 19:6-9; 21:2).
- No fue establecida sino hasta el Pentecostés de Hechos 2 (cf. Hech. 2:41,47; Mat. 16:20).
El fundamento de la iglesia que Jesús edificó
- Jesús es proclamado como la piedra angular (cf. Is. 28:16; Hech. 4:11,12; 1 Ped. 2:6-8; 1 Cor. 3:11; Ef. 2:20).
- Nuestro texto no trata de Pedro, sino de Cristo
- La “roca” no es Pedro, sino la confesión de Pedro (Mat. 16:16-18).
La autoridad en la iglesia que Jesús edificó
- La autoridad fue prometida a los apóstoles (cf. Mat. 16:19; 18:18).
- La iglesia primitiva reconoció esa autoridad (Hech. 2:42).
- Los cristianos fueron instruidos a recibir la doctrina de los apóstoles (1 Cor. 4:17; 14:37; 2 Tes. 2:15).
- Los cristianos fueron elogiados por aceptar la doctrina de los apóstoles (1 Cor. 11:2; 1 Tes. 2:13).
La victoria de la iglesia que Jesús edificó
- El poder de la muerte no podría contra la iglesia (Mat. 16:18).
- Los integrantes de la iglesia son más que vencedores (Rom. 8:37; cf. Apoc. 17:14).
- Para vencer debemos usar la armadura de Dios (Ef. 6:10-13).
- Para vencer debemos resistir al enemigo (1 Ped. 5:8-10).
Para ser miembros de la iglesia que Jesús edificó:
- Debemos ser salvos (Hech. 2:38,41,47).
- Debemos permanecer fieles (cf. Jn. 8:31; Hech. 2:42; Apoc. 2:10).