- El esfuerzo para que todos sean salvos (Hech. 16:9-15; cf. 1 Tim. 2:4).
- La liberación de una muchacha poseída por un espíritu inmundo (Hech. 16:16-18), Pablo y Silas fueron arrestados, brutalmente golpeados, encarcelados (Hech. 16:19-24).
- Sin embargo, “Hacia la media noche, Pablo y Silas estaban en oración cantando himnos a Dios” (Hech. 16:25, JER).
- ¿Apagar las luces?
- ¿Encender velas?
- ¿Oír canciones sentimentales?
- ¿Tomarse de la mano?
- ¿Dar rienda suelta a las emociones?
- ¿Ayunar?
- Está en los días normales, comunes, rutinarios, donde sucede lo de costumbre.
- Está en el valle de sombra de muerte, y en las experiencias dolorosas.
- No depende de las circunstancias externas, y un buen ejemplo es el caso de Pablo y Silas en el calabozo de Filipos.
- La vergüenza de ser desnudados para recibir la paliza romana.
- Los azotes sobre la carne viva, las heridas y la sangre.
- Los golpes emocionales de una humillación e injusticia semejantes.
- No pudieron curar sus heridas y fueron asegurados al cepo.
- No se sentían bien, y no podrían descansar así de heridos y en esa posición.
- ¿Qué hicieron entonces? “Pero a medianoche, orando Pablo y Silas, cantaban himnos a Dios; y los presos los oían” (Hech. 16:25).
- No pensaban tanto en sí mismos como para dejar de orar y cantar a Dios.
- Enfocados en Dios.
- Habituados a la oración y al canto (Sant. 5:13; Fil. 4:7).
- Reconocían el privilegio de orar y cantar.
- Conocían bien su “himnario”.
- Los prisioneros brindan ayuda al carcelero (Hech. 16:28).
- El carcelero solicita ayuda para ser salvo (Hech. 16:30).
- Dispuestos a seguir predicando (v.31-34).
- Preocupados por los hermanos (v.40).
- ¿Se habría amargado? ¿Habría comenzado a quejarse?
- ¿Habría orado sintiéndose tan mal?
- ¿Habría cantado con gozo himnos a Dios?
- ¿Habría motivado la fe del carcelero?
