Sembrando para el futuro



Por Josué I. Hernández
 

“No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará” (Gal. 6:7).
 

Introducción
  • ¿Cómo le gustaría que fuera su vida dentro de 10 o 15 años? ¿Qué tipo de persona le gustaría ser? ¿Qué logros le gustaría haber alcanzado?
  • Ese futuro no empieza dentro de 10 años… empieza hoy.
  • La juventud es el terreno donde se siembra para el resto de la vida.
  • Cada decisión, cada hábito, cada amistad, y cada prioridad que elegimos hoy, es siembra para el futuro.
 
La juventud es tiempo de siembra.
  • El agricultor no espera a la cosecha para sembrar; siembra cuando es el tiempo correcto (cf. Ecles. 11:3-6; 2 Tim. 2:6; Sant. 5:7).
  • ¿Qué estoy sembrando hoy para mi futuro?
  • Ilustración: El joven que soñaba con ser un profesional, y los sacrificios que hacía mientras la mayoría solo procuraba divertirse.
 
¿Qué opción eliges?
  • ¿Dinero rápido o éxito a largo plazo? 
  • ¿Diversión momentánea o futuro sólido?
  • ¿Hacer lo fácil o hacer lo correcto?
  • ¿Experiencias románticas inmediatas o esperar por el verdadero amor?
  • ¿Seguir a la mayoría o seguir la verdad?
  • ¿Agradar a la mayoría o agradar a Dios?
 
¿Emoción o revelación?
  • Las emociones cambian constantemente, dependen del momento, y llevan a decisiones impulsivas.
  • La revelación de Dios proporciona dirección, estabilidad, y esperanza (cf. 1 Ped. 1:23-25).
  • Ilustración: El caso de Moisés (Heb. 11:24-27).
 
Un barco sin timón
  • Imagine un barco en medio del océano. Un barco bien equipado, con motores potentes, pero sin timón… El viento y las corrientes lo llevarán a cualquier lugar.
  • Algo parecido sucede a muchos jóvenes: Tienen talento, energía, y sueños. Pero, son llevados por las malas asociaciones, las emociones del momento, y las modas del mundo.
  • Considerar el caso de Daniel (cf. Dan. 1:8).
 
Un teléfono sin batería
  • Imagine el mejor smartphone del mercado, bien equipado, rápido, poderoso, pero sin energía.
  • Algo parecido sucede a muchos jóvenes: Tienen talento, inteligencia, capacidad, oportunidades. Pero, malgastan su energía.
  • La juventud es el momento en que la batería está al 100%
  • La vejez es difícil (cf. Ecles. 12:1-8).
 
Una semilla se vuelve un árbol
  • Todo árbol comenzó siendo una pequeña semilla. Creciendo durante años, aquel árbol da sombra.
  • Así sucede con nuestras decisiones: Los hábitos y decisiones parecen cosa pequeña, pero son semillas que crecerán.
  • Viviremos a la sombra de las decisiones del pasado (cf. Prov. 5:12-14).
 
¿Reactivo o proactivo?
  • Si esperamos “que llegue el momento” perderemos oportunidades.
  • Reactivo: Culpa a otros, espera que las cosas cambien, vive quejándose.
  • Proactivo: Toma decisiones, busca soluciones, crea oportunidades.
  • Ilustración: El futuro no se descubre, se construye (cf. Mat. 7:24-27).
 
Para pensar:
  • Cuando nadie te ve, y no te sientes observado, ¿tus decisiones siguen siendo las correctas?
  • Si tu vida dentro de 10 o 15 años fuera exactamente el resultado de las decisiones que ahora estás tomando, ¿disfrutarías ese futuro?
  • Cuando seas mayor, y recuerdes tu juventud, ¿te sentirás contento con la forma en que la viviste?
 
Conclusión
  • La juventud pasa rápido. Más rápido de lo que muchos imaginan.
  • El futuro no aparece por casualidad; se construye con las decisiones que tomamos hoy.
  • “Alégrate, joven, en tu juventud, y tome placer tu corazón en los días de tu adolescencia; y anda en los caminos de tu corazón y en la vista de tus ojos; pero sabe, que sobre todas estas cosas te juzgará Dios” (Ecles. 11:9).