“Jehová está
contigo, varón esforzado y valiente” (Jue. 6:12).
- Gedeón es recordado como un ejemplo digno de ser imitado (Heb. 11:32).
- La conquista había concluido (Jos. 24:15), la nueva generación desconocía a Dios y practicaba la idolatría (Jue. 2:10-13).
- El pueblo se había olvidado de Dios (cf. Deut. 8:12-14).
- Estaban sufriendo las maldiciones del pacto (cf. Lev. 26:25,26; Deut. 28:25).
- Estaban cosechando lo que sembraron (Gal. 6:7).
- El problema no eran los madianitas, sino el pecado (Jue. 6:8-10; Is. 59:1,2).
- Era hombre sobresaliente (Jue. 6:11,12).
- Era hombre con dudas (v.13).
- Era hombre humilde (v.15).
- Sus excusas nos recuerdan a Moisés (Ex. 3:11,13; 4:1,10) y a Jeremías (Jer. 1:6,7).
- Lo comisiona (Jue. 6:14).
- Lo convence (v.16).
- Acepta su sacrificio y confirma con señales (v.17-21).
- Derribo el altar de idolatría y lo reemplazó por un altar a Jehová (Jue. 6:25,26)
- Antes de mirar afuera, comencemos por casa (cf. Gen. 35:2,3).
- ¿Todo bien en casa?
- No con 32.000 soldados (Jue. 7:2).
- Dios redujo el número, y quedaron 10.000 (v.3).
- Dios redujo nuevamente el número, y quedaron 300 (v.4-7).
- Con 300 soldados, que portaban antorchas y trompetas, los madianitas fueron vencidos (v.19,20).
- El gran problema no eran los madianitas, sino el pecado.
- Dios estaba disciplinando, y la solución sería el arrepentimiento.
- Las dudas y excusas impiden la victoria.
- Cuando Dios comisiona podemos obedecerle.
- El poder de Dios se realiza en la debilidad.
- La victoria es dada a los obedientes.
