Por Josué I. Hernández
- El tema central del evangelio, y de la Biblia: La muerte de Jesucristo (1 Cor. 1:18; 2:2).
- ILUSTRACIÓN: Ver una película y perderse el tema central. La historia carece de sentido.
Jesucristo murió de una muerte profetizada
- Conforme a una promesa (Gen. 3:15; 12:1-3).
- Conforme a muchas profecías (ej. Sal. 22; Is. 53).
- Conforme a sus propias predicciones (Jn. 3:14,15; 12:32,33; 18:4; Mat. 20:17-19; 26:2).
- “Y se dispuso con los impíos su sepultura, mas
con los ricos fue en su muerte; aunque nunca hizo maldad, ni hubo engaño en su
boca” (Is. 53:9).
- Varios reconocían su inocencia (Mat. 27:4; Luc. 23:14,15,41).
- Su inocencia es nuestra esperanza (Heb. 4:15; 7:26,27).
- La ejecución más humillante aplicada por los romanos, autorizada para los esclavos y personas degradadas.
- Los judíos reconocían que era una experiencia humillante (cf. Gal. 3:13; Deut. 21:23).
- Fue crucificado entre ladrones, y contado como un mero delincuente (Is. 53:9,12).
- “Despreciado y desechado entre los hombres,
varón de dolores, experimentado en quebranto; y como que escondimos de él el
rostro, fue menospreciado, y no lo estimamos” (Is. 53:3; cf. Jn. 1:11; 18:35).
- Entregado a los gentiles (Hech. 2:23; 3:13,14; 4:10; 13:27,28).
- Abandonado por sus discípulos (Mat. 26:56; cf. Jn. 19:25-27).
- Deseando el perdón para sus enemigos, “Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen” (Luc. 23:34).
- Pensando en nosotros: “Y andad
en amor, como también Cristo nos amó, y se entregó a sí mismo por nosotros,
ofrenda y sacrificio a Dios en olor fragante” (Ef. 5:2).
- No murió injuriando ni maldiciendo (cf. Mar. 15:39).
- De las primeras cosas que debemos aprender y enseñar (1 Cor. 15:3).
- Un sacrificio a nuestro favor (Is. 53:6,8; cf. 1 Cor. 5:7; Gal. 1:4; 1 Tim. 1:15).
- Un sacrificio justificador (Is. 53:11; cf. Mat. 26:28; Jn. 1:29; Hech. 22:16; 1 Jn. 1:7; 2:2; Apoc. 1:5).
- Un sacrificio de amor (Jn. 15:13; cf. Ef. 5:2; Apoc. 1:5).
- Un sacrificio voluntario (Jn. 10:17,18; cf. Mat. 26:39,42).
- Un sacrificio necesario (Heb. 10:1-10).
- Por su sacrificio tenemos redención (Ef. 1:7).
- Por su sacrificio podemos vivir una vida nueva (Rom. 6:3-6).
- Por su sacrificio somos purificados y hechos suyos (Tito 2:14).
- Por su sacrificio podemos superar el terror de la muerte (Heb. 2:14,15).
- Por su sacrificio tenemos vida eterna (1 Tes. 4:14; 5:9,10).
- Debemos recibir “la abundancia de la gracia y el don de la justicia” (Rom. 5:17).
- Debemos ser sepultados y resucitados con Cristo en el bautismo (Rom. 6:3-6).
- Debemos ser siervos de la justicia (Rom. 6:17,18,22).
