Por Josué I. Hernández
- Cuando la mujer se casa automáticamente asume un trabajo de tiempo completo, para ser cuidadosa de su casa y sujeta a su marido.
- Para las feministas, el papel que Dios le ha dado a la mujer es despreciable, aburrido, y una forma de esclavitud (cf. 1 Tim. 2:15; Tito 2:3-5).
- El rol de la mujer no es menos importante que el del hombre, y su estado espiritual es igual al del hombre (Gal. 3:28).
- Correspondiente al varón en sus necesidades (Gen. 2:18).
- Una ayuda única (Gen. 2:19,20).
- Una ayuda regalada (Gen. 2:21-23)
- Unida a él en propósito y planes (Gen. 2:24).
- Identificarse con su marido y ayudarle (consejos, consuelo, ánimo, apoyo, y corrección).
- La mujer buena es una gran bendición (cf. Prov. 12:4; 14:1; 18:22; 19:14).
Una labor doméstica
- El deber de la maternidad (1 Tim. 2:15; Tito 2:4).
- Su ámbito laboral: La reina del hogar (Tito 2:5; 1 Tim. 5:14).
- Sujeta a su marido (Ef. 5:22; Col. 3:18).
- No contenciosa (Prov. 19:13; 21:9,19).
- “conducta casta y respetuosa” (1 Ped. 3:2; cf. Ef. 5:33).
- “espíritu afable y apacible” (1 Ped. 3:4); “espíritu tierno y sereno” (LBLA); “espíritu dulce y sereno” (JER); “manso y tranquilo” (NC).
- La mujer que se case se vuelve ama de casa, y al momento de casarse asume un trabajo de tiempo completo como ayudante de su marido.
- La mujer casada debe amar el trabajo doméstico, debe amar a su marido y a sus hijos.
- La mujer casada debe estar en casa disponible para sus hijos, para cuidarles y ayudarles en todo sentido: “La mano que mece la cuna rige al mundo”.
