- El cristiano enfrentará pruebas, y nos serán leves, parecerán “insoportables”.
- Tal vez, alguno pensará: “Esto es demasiado para mí… No puedo más… No veo la salida”
- Nuestro pasaje nos brinda esperanza. No es solo un versículo bonito, es la verdad que cambia cómo vemos el sufrimiento.
- No atan las manos de Dios, “fiel es Dios, que no permitirá que vosotros seáis tentados más allá de lo que podéis soportar, sino que con la tentación proveerá también la vía de escape, a fin de que podáis resistirla” (LBLA).
- No son superiores a nuestra capacidad, “superior a la medida humana” (JER); “que no sea común a los hombres” (VM); “que no sea común al género humano” (NVI).
- No son permitidas sin una salida, “proveerá también la vía de escape” (LBLA).
- Están limitadas a nuestra resistencia, “no
permitirá que vosotros seáis tentados más allá de lo que podéis soportar”
(LBLA); “no permitirá que seáis tentados sobre vuestras fuerzas” (NC).
- Las podemos soportar, “para que podáis sobrellevarla” (VM); “a fin de que podáis resistirla” (LBLA).
- Imaginen a un entrenador de atletismo preparando a un joven corredor.
- El entrenador no le pone cargas al azar: Calcula el peso, mide la distancia, y observa su capacidad.
- El joven, mientras corre, piensa: “Esto es demasiado”. Pero, el entrenador sabe exactamente cuánto puede soportar.
- Dios es el entrenador perfecto. Él no permite pruebas descontroladas, sino que conoce perfectamente nuestros límites y cómo fortalecernos.
- Un joven queda atrapado en una fuerte tormenta mientras escala una montaña. Entonces, buscó una salida, pero no había un camino fácil para bajar. Entonces encuentra algo inesperado: Un pequeño refugio en la roca.
- Ese refugio no lo saca de la montaña inmediatamente, pero le permite sobrevivir la tormenta. Esa es la salida para sobrevivir.
- No esperemos que Dios quite todos nuestros problemas, sino que nos de lo necesario para superarlos.
- ¿Veo mis pruebas como accidentes o como algo que Dios ha permitido con propósito?
- Cuando enfrento dificultades, ¿pienso que Dios perdió el control?
- ¿Confío en que Dios conoce mis límites mejor que yo mismo?
- ¿Estoy convencido de que puedo resistir, o ya me di por vencido?
- ¿Estoy enfrentando la prueba o huyendo de ella?
- ¿Estoy buscando la salida que Dios da o la que yo quiero?
- ¿Estoy buscando la salida correcta o una salida fácil?
- Israel en el Éxodo (1 Cor. 10:1-5).
- La oveja siguiendo al pastor (Sal. 23:4).
- Los discípulos cruzando el mar (Mat. 14:22,24; Mar. 6:48)
- El caso de Pablo (2 Cor. 11:23-28; 12:7-10).
- Los corintios necesitaban entender que las pruebas no con casualidades sin propósito. ¡Dios tiene el control!
- La prueba puede madurarnos (Sant. 1:2-4).
- La fe debe ser probada (1 Ped. 1:6,7; 5:10,11).
- Por incredulidad (1 Cor. 10:1-5; cf. Heb. 3:19).
- Por codiciar (1 Cor. 10:6).
- Por idolatría (1 Cor. 10:7).
- Por fornicación (1 Cor. 10:8).
- Por tentar al Señor (1 Cor. 10:9).
- Por quejas (1 Cor. 10:10).
- Por no recibir la amonestación (1 Cor. 10:6,11).
- Por dejar de velar (1 Cor. 10:12).
- Por desconfiar de Dios (1 Cor. 10:13).
- Las pruebas no son señal de abandono, son la evidencia de que Dios sigue trabajando en nosotros.
- Que miremos las pruebas como lo que son, sin confundirnos ni desesperarnos.
