- ¿De qué trata la vida cristiana? Dicho de otra manera, ¿qué significa ser cristiano?
- La vida cristiana tiene un objetivo: Conocer a Jesucristo (Fil. 3:9).
- Saulo de Tarso era una estrella en ascenso (Hech. 22:3; 26:4,5; Gal. 1:13,14; Fil. 3:4-6).
- Pero, todo lo que era “ganancia” lo estimó como “pérdida” por amor a Cristo (Fil. 3:7).
- Se había encontrado con el “incomparable valor de conocer a Cristo Jesús, mi Señor” (Fil. 3:8, LBLA).
- Imaginen a un joven que pasa horas mirando documentales y fotografías de un país hermoso, para conocer sobre sus ciudades, sus montañas, su cultura y su comida. Y logra saber tanto que puede hablar acerca del lugar. Pero, nunca ha estado allí.
- Otro, quizá sabe menos datos, pero caminó por esas calles, respiró ese aire y conoció personalmente aquel lugar. Así ocurre con Cristo.
- Es insuficiente conocer las historias bíblicas, recordar los versículos, y saber las respuestas: Debemos conocer a Cristo.
- Consideren al científico que puede estudiar el sol, y saber sobre su naturaleza, su tamaño, su distancia, etc. Luego, observen como un niño sale al amanecer para disfrutar de su calor.
- No debemos quedarnos con los estudios acerca de Cristo, sin conocerle y amarle, y regocijarnos en su comunión.
- El verdadero conocimiento de Cristo no es teórico, sino práctico, comprobando lo que agrada al Señor (Ef. 5:10).
- Exigente, se debe apreciar su valor (Fil. 3:7).
- Excelente, vale más que todo (Fil. 3:8).
- Excluyente, es por la fe (evangelio) de Cristo (Fil. 3:9).
- Inteligente, no es fe ciega (cf. Mar. 12:30; Heb. 11:1).
- Afectivo, es por amor (cf. 1 Cor. 16:22; 1 Ped. 1:8).
- Personal, una experiencia propia (Fil. 3:10).
- Obediente, una experiencia de obediencia (1 Jn. 2:4-6; cf. Jn. 14:15).
- Satisfactorio, llena el alma (cf. Jn. 6:35).
- Estimulante, impulsa a conocerle más y más (Fil. 3:10; cf. 2 Ped. 1:5-8; 3:18).
- Imaginen al joven que dice: “Yo conozco a ese muchacho”. Pero, solamente sabe su nombre, cómo se viste, y en qué salón estudia.
- Por el contrario, el verdadero amigo conoce sus luchas, sus sueños, sus temores, y su carácter.
- Existe una gran diferencia entre conocer acerca de alguien, y conocerle verdaderamente.
- ¿Ha llegado a conocer a Cristo Jesús, mi Señor?
- ¿Se ha detenido en su conocimiento de él?
- Si nos dedicamos a conocerle, tenemos la esperanza de verle cara a cara (1 Jn. 1:3; 3:2).
