Cuando la familia pierde el rumbo


 
Por Josué I. Hernández
 

Introducción
  • Cuando escuchamos de una familia destruida pensamos que todo ocurrió en un solo día. Sin embargo, las tragedias familiares casi nunca comienzan con un escándalo. Empiezan mucho antes, con pequeñas decisiones que parecen insignificantes.
  • Los pilotos saben que un error de apenas un grado en la ruta inicial, es decir, un pequeño desvío, puede llevar el avión a un país completamente distinto.
  • Génesis 34 nos hace preguntar: ¿Cómo pudo una familia escogida por Dios llegar a una crisis tan profunda?
 
I. Una familia pierde el rumbo cuando se acomoda al mundo
  • Jacob fue llamado a ser peregrino, pero lo encontramos instalado en Sucot y luego en Siquem (Gen. 33:17,19).
  • Nos asombramos en las prioridades de Jacob: Primero, “plantó su tienda”, y después “erigió allí un altar” (33:19,20).
  • Ha postergado el cumplimiento de su voto (cf. Gen. 28:20-22; 35:1).
  • Su hija Dina, “Salió… a ver a las hijas del país” (Gen. 34:1).
  • El verbo “Salió” no implica pecado en sí mismo, pero Dina salió porque Jacob decidió quedarse.
  • ILUSTRACIÓN: Un pez de agua salada no muere porque una gota de agua dulce caiga sobre él. Muere cuando permanece suficiente tiempo en un ambiente que no corresponde a su naturaleza. No es un solo contacto con el mundo lo que produce el desastre, sino la permanencia continua bajo su influencia.
 
Aplicación para los jóvenes
  • La influencia es levadura que afecta lentamente. Nadie cambia sus convicciones de un día para otro.
  • “Las malas compañías corrompen las buenas costumbres” (1 Cor. 15:33, LBLA).
 
Aplicación para los padres
  • Los hijos suelen desarrollar intereses del ambiente que sus padres han escogido.
  • Los padres no pueden controlar cada decisión de sus hijos, pero sí pueden decidir cuál será el ambiente donde crecerán.
 
II. Una familia pierde el rumbo cuando la pureza deja de ser protegida
  • “Y la vio Siquem hijo de Hamor heveo, príncipe de aquella tierra, y la tomó, y se acostó con ella, y la deshonró” (Gen. 34:2).
  • El ritmo acelerado de los verbos indica la falta de consideración hacia Dina. Siquem no pregunta, no espera, no respeta (cf. 34:5,7,13,27).
  • “Pero su alma se apegó a Dina” (34:3). Sin embargo, una emoción sincera no justifica el acto impío cometido.
  • Siquem nunca reconoció su pecado (cf. Sal. 51:3-4), ni se mostró quebrantado de corazón por lo que había hecho (cf. Sal. 51:17); nunca confesó su pecado (cf. Prov. 28:13).
  • Hamor agrava aún más el problema. Nunca condenó la violación. En lugar de decir: “Mi hijo ha pecado gravemente”, solo habla de ventajas sociales y económicas (Gen. 34:9,10).
  • Mientras Siquem deshonra a Dina y Hamor justifica el pecado, todavía falta oír la voz del hombre que Dios había puesto al frente de aquella familia, pero Jacob calló.
  • ILUSTRACIÓN: Una persona puede admirar una flor en un jardín. Si la arranca para poseerla, deja de disfrutar su belleza y comienza a destruirla. El egoísmo siempre termina dañando aquello que dice amar.
 
Aplicación para los jóvenes
  • Muchos confunden pasión con amor. Pero el amor bíblico no utiliza a las personas.
  • Cuando alguien presiona para obtener lo que desea, eso no es amor, es egoísmo.
 
Aplicación para los padres
  • Los padres deben enseñar a sus hijos desde pequeños la diferencia entre atracción, emoción, y amor verdadero. Si no hay enseñanza en la familia, enseñará la cultura.
  • No es lo mismo querer resolver un problema que arrepentirse del pecado que lo produjo.
 
III. Una familia pierde el rumbo cuando el liderazgo desaparece
  • Jacob oyó y calló: No solo espera a que lleguen sus hijos, renuncia al trono de patriarca (Gen. 34:5).
  • Entonces, cuando Jacob calla sus hijos comenzaron a tomar las riendas del asunto. Todos hablaron, Hamor, Siquem, Simeón y Leví, pero no sabemos que Jacob dijera algo (Gen. 34:7-17).
  • Sin liderazgo piadoso, las decisiones serán tomadas en base a las emociones.
  • ILUSTRACIÓN: Si el director de la orquesta deja de dirigir, los músicos no dejan de tocar. Cada uno comienza a seguir su propio ritmo y el resultado es el caos.
 
Aplicación para los padres
  • Los hijos necesitan dirección antes de corrección.
  • Un padre emocionalmente ausente deja un vacío. Ese vacío será llenado por las redes sociales, los amigos y las ideologías.
 
Aplicación para los jóvenes
  • La autoridad piadosa protege. Al joven le corresponde apreciar esa autoridad.
  • Los jóvenes que rechazan toda guía piadosa suelen terminar siguiendo las peores influencias.
 
IV. Una familia pierde el rumbo cuando la ira desplaza a la justicia
  • Cuando el padre deja de dirigir, los hijos suelen actuar guiados únicamente por sus emociones (cf. Gen. 34:27).
  • El problema no fue la indignación, sino la reacción violenta.
  • La violencia terminó siendo mucho mayor que el crimen inicial (cf. Gen. 49:5-7).
  • Engañaron, prometieron paz, exterminaron una ciudad, saquearon sus bienes, y capturaron a mujeres y niños (Gen. 34:24-29).
  • ILUSTRACIÓN: Cuando una chispa comienza un incendio, la solución es apagar la llama. Pero enojarse y lanza gasolina empeorará la situación. La venganza multiplica el daño.
 
Aplicación para los jóvenes
  • No basta con tener razón. También importa la manera en que respondemos.
  • Las redes sociales han enseñado a responder inmediatamente. La Biblia nos enseña a responder justamente.
 
Aplicación para los padres
  • Los hijos aprender a resolver conflictos observando a sus padres.
  • Los hijos tienden a repetir el modelo de sus padres.
 
V. Una familia pierde el rumbo cuando Dios es desplazado
  • El capítulo comenzó cuando las prioridades no eran espirituales (cf. Gen. 33:17,19,20).
  • El capítulo concluye con una familia en crisis, pero nadie habla del Señor, nadie consulta Dios, nadie busca su voluntad (Gen. 34:30,31).
  • Esto prepara el capítulo siguiente: “Dijo Dios a Jacob: Levántate y sube a Bet-el, y quédate allí; y haz allí un altar al Dios que te apareció cuando huías de tu hermano Esaú” (Gen. 35:1).
  • Jacob debía volverse al encuentro con Dios, y toda su familia con él, eliminando los ídolos de su casa (Gen. 35:2-4).
  • ILUSTRACIÓN: Un sistema solar permanece estable porque todos los planetas giran alrededor del sol. Si cada planeta decidiera seguir su propio centro, el sistema colapsa. Cuando Cristo deja de ser el centro, la familia colapsa.
 
Aplicación para los jóvenes
  • Cuando Dios deja de ocupar el centro de la vida, otros ocuparán ese lugar. Siempre adoraremos algo.
  • La pregunta no es si tendremos algún dios, sino cuál será.
 
Aplicación para los padres
  • La mejor herencia que podemos dejar a nuestros hijos no es económica. No hay mayor herencia que el conocimiento de la voluntad de Dios.
  • Los altares familiares son más importantes que las paredes del hogar.
 
Conclusión
  • El piloto de un avión que descubre a tiempo que ha perdido un grado de rumbo todavía puede corregir el curso y llegar a su destino. Pero mientras más se tarde en corregir el rumbo, mayores serán las consecuencias.
  • La familia de Jacob perdió el rumbo durante años. Pero Dios abrió la puerta de la redención: “Levántate y sube a Bet-el”.
  • Tal vez hoy tu familia también ha comenzado a desviarse. Quizá no hay todavía un desastre visible, pero el rumbo ya cambió. La buena noticia es que Dios sigue llamando como llamó a Jacob: “Levántate y vuelve a Bet-el”. La restauración comienza cuando hacemos de Dios el centro del hogar.