- El violinista profesional no nace tocando conciertos. Con persistencia aprende y repite escalas, corrige postura, cambia hábitos y soporta la disciplina del maestro. Lo que el público admira en una hora de concierto es el resultado de miles de horas de formación.
- Génesis no solamente narra la historia de Abraham, también abre el taller donde Dios moldea a un hombre de fe.
- Nos impresionan los grandes momentos de Abraham, pero Dios quiere mostrarnos sus años de formación en la universidad de la providencia.
- Cuando pensamos en Abraham fácilmente recordamos que salió de Ur y que ofreció a Isaac. Pero, entre estas dos escenas hay casi 50 años.
- Nos gusta admirar el producto terminado, pero Dios quiere que observemos el proceso.
- No hay mapa, explicaciones, ni detalles, Dios llama a salir de lo conocido y seguro (Gen. 12:1).
- Las prioridades de Abram se manifiestan, un peregrino que edifica altares (Gen. 12:7,8).
- ILUSTRACIÓN: Los alpinistas que ascienden al Everest saben que, conforme aumenta la altura, deben abandonar el peso innecesario. Un objeto útil en el campamento base puede convertirse en un peligro cerca de la cima. Así también, Dios requiere que dejemos atrás aquello que nos impida avanzar.
- La primera crisis comienza inmediatamente después de obedecer.
- Vino el hambre a la tierra prometida y Abram la abandonó por Egipto (Gen. 12:10).
- Por el miedo, Abram mintió (12:11-17).
- Las riquezas obtenidas suponían una tentación (12:16).
- Un pagano corrigió y expulsó al hombre de Dios (12:18-20).
- Abram está en el camino correcto (Gen. 13:4).
- La tierra prometida parece fallar otra vez (13:6).
- La tentación de imponerse a Lot (13:7-9).
- La atracción de las ciudades de la llanura (13:10-13).
- A diferencia de Lot (13:10), Abram se aferró a la promesa y Dios le confirma (13:14-18).
- Una batalla en la que vence Abram.
- Melquisedec ofrece pan y vino, y una bendición, y Abram diezma (14:17-20).
- El rey de Sodoma ofrece un botín, que Abram rehúsa (14:21-24).
- Dios confirma a Abram (15:5,6).
- ILUSTRACIÓN: Muchos atletas pierden la disciplina precisamente después de ganar un campeonato. El éxito puede ser más peligroso que la derrota.
- Después de las alturas de la fe, Sarai y Abram intentan ayudar a Dios.
- La costumbre y el tiempo parecían autorizar el plan (16:1-3).
- Abram siguió el consejo de su esposa (16:2).
- Un drama se desata como consecuencia (16:4-16).
- Aquí vemos a un Abram mucho más maduro en la fe.
- ANTES: huye, miente, piensa en cómo salvarse.
- AHORA: adora, intercede, piensa en otros.
- Dios le amonesta y Abram adora (17:1-3).
- Su nombre es cambiado, se llamará Abraham (17:5) y su esposa se llamará Sara (17:15).
- Dios confirma el pacto y la circuncisión es dada en señal del pacto (17:4-27).
- Abraham hospeda a los enviados de Dios (18:1-8).
- Abraham intercede por Sodoma: Su fe producía compasión (18:16-33).
- Dios se acuerda de la petición de Abraham (Gen. 19:29).
- Una prueba superada no desaparece para siempre.
- Abraham debía luchar contra una misma tentación, y nuevamente fracasó.
- Abraham pone en riesgo la promesa por su miedo (Gen. 20:1,2).
- Un pagano le reprendió (20:9-16).
- Abraham corregido ora y Dios le oye (20:17,18).
- No es “otra prueba”, es la culminación de todas las anteriores.
- Nace el heredero (21:1-3).
- Ahora debe sacrificarlo (22:1,2).
- La confianza de Abraham “iremos… volveremos” (Gen. 22:5; cf. Heb. 11:17-19).
- Abraham fue aprobado: “No extiendas tu mano sobre el muchacho, ni le hagas nada; porque ya conozco que temes a Dios, por cuanto no me rehusaste tu hijo, tu único” (22:12).
- Moriah no produjo la fe, sino que reveló la fe de un hombre a quien había estado formando por décadas.
- Sepultura para la familia (cap. 23)
- Novia para Isaac (cap. 24).
- Sus últimas acciones dirigidas por la promesa (cap. 25).
- Cuando un violinista entra al escenario, nadie piensa en aquellas miles de horas de ensayo, repetidas durante años. Sólo escuchan la belleza del concierto. Del mismo modo, cuando la Biblia presenta a Abraham como un gigante de la fe, hay décadas de caídas, correcciones, lágrimas, espera y disciplina divina. Dios no solamente escribió la historia de Abraham, escribió su carácter.
- Quizá hoy usted no está en Moriah. Tal vez está en Egipto, o esperando una promesa, o luchando nuevamente con un viejo temor. No pierda la esperanza. El mismo Dios que formó a Abraham sigue formando hombres y mujeres de fe.
- “y padre de la circuncisión, para los que no solamente
son de la circuncisión, sino que también siguen las pisadas de la fe que tuvo
nuestro padre Abraham antes de ser circuncidado” (Rom. 4:12).
