- Cuando un banco enseña a detectar billetes falsos, no estudia cientos de falsificaciones, sino que enseña a conocer perfectamente el billete verdadero. Así también nosotros, no necesitamos estudiar cada nueva teoría sobre OVNIS para permanecer firmes; necesitamos reconocer la palabra de Dios.
- Vivimos en una generación fascinada con los extraterrestres. Pero, nuestra pregunta no es: “¿Qué dice Hollywood?”. Nuestra pregunta es: “¿Qué dice Dios?”.
- Dios crea la tierra; y luego, en el cuarto día,
creó el sol, la luna y las estrellas (Gen. 1:1-13; 1:14-19).
- El ser humano tiene un lugar único (Gen. 1:26,27; cf. Sal. 8:3-6).
- Cuando el pecado entró en el mundo, Dios prometió que a la tierra vendría un salvador (Gen. 3:15; 12:3).
- La Escritura no revela la existencia de otras civilizaciones inteligentes creadas a imagen de Dios (cf. 1 Cor. 4:6; 1 Ped. 4:11).
- ILUSTRACIÓN: Imagine una obra de teatro donde hay muchas luces, decorados y escenografía. Pero, toda la historia ocurre sobre un solo escenario. Así presenta la Biblia a la tierra.
- Nuestra atención debe estar donde Dios puso su atención. Muchas personas saben más sobre extraterrestres que sobre Jesucristo.
- “maldita será la tierra por tu causa” (Gen. 3:17).
- Toda la creación fue sujetada a vanidad (Rom. 8:20-22).
- El pecado y la muerte entraron por Adán (1 Cor. 15:21,22).
- El imperio de la muerte se manifestó en la tierra (Gen. 5:1-32; cf. Heb. 2:14,15).
- Cada desastre, todo el sufrimiento y la muerte, nos recuerdan que vivimos en un mundo caído. Nuestra esperanza no está en escapar a otro planeta. Nuestra esperanza está en Cristo.
- La historia de la redención es profundamente terrenal y humana.
- Cristo vino como hombre (Jn. 1:1,14; 3:16; 1 Cor. 15:47; Heb. 2:9; 10:5).
- Descendió de Adán (cf. Luc. 3:23-38).
- Descendió de Abraham y David (cf. Mat. 1:1; Rom. 1:3).
- Murió por los hombres (Jn. 1:29; 3:16; cf. Mar. 10:45; Luc. 19:10).
- Resucitó por los hombres (cf. Rom. 4:25).
- Intercede por los hombres (cf. 1 Tim. 2:5).
- Juzgará a los hombres (cf. Mat. 25:31-46; Jn. 5:28,29; 2 Cor. 5:10,11).
- A lo largo de las décadas han existido numerosos reportes de fenómenos aéreos no identificados.
- Muchos casos tienen explicación lógica, otros permanecen sin explicación.
- Pero, “no explicado” no significa “extraterrestre”.
- ILUSTRACIÓN: Si un niño encuentra una llave y no sabe para qué sirve, eso no significa que sea una llave de una nave espacial. La ignorancia no constituye evidencia.
- La preocupación de Dios es salvar a los pecadores de la tierra (cf. Mat. 28:18-20; Mar. 16:15,16; 1 Tim. 3:15).
- La Biblia está dedicada a la obra de Cristo aquí, en la tierra.
- La Biblia no habla de alguna necesidad de redención en otros lugares del universo.
- Toda generación tiene sus fuentes de autoridad. Hoy muchos reciben su cosmovisión de redes sociales, documentales o entretenimiento.
- El cristiano debe permitir que la Escritura sea la autoridad suprema para interpretar cualquier afirmación extraordinaria.
- Cuando alguien pregunte acerca de los extraterrestres, no discuta primero sobre los OVNIS, dirija la conversación hacia Jesucristo.
- La Biblia responde las preguntas necesarias para la salvación, pero no responde todas las curiosidades humanas.
- La Biblia no declara, ni implica, la existencia de otras civilizaciones en el universo.
- Mientras el mundo pregunta: “¿Existe vida inteligente en otros planetas?”, la Biblia dirige nuestra atención hacia una pregunta esencial, “¿He obedecido el evangelio de Jesucristo?”.
- La pregunta decisiva no es si existe vida en otro planeta; la pregunta debe ser, “¿tengo la vida abundante que Cristo ha hecho posible?”.
