Jehová contra los dioses de Egipto



Por Josué I. Hernández
 

Éxodo 7-12
 

Introducción
  • Imagine que usted vive en una nación donde prácticamente cada aspecto de la vida tiene un dios: el río, las cosechas, los animales, la salud, el cielo, el sol y hasta el rey.
  • Ahora imagine que, uno por uno, todos esos dioses comienzan a quedar impotentes. Pero hay una pregunta que queda en suspenso: ¿Quién estaba realmente gobernando Egipto?
  • Éxodo nos da la respuesta: “y haré juicios en todos los dioses de Egipto. Yo Jehová” (Ex. 12:12).
 
Las plagas demostraron quién es Jehová
  • Dios no simplemente quería sacar a Israel de Egipto. Quería revelarse a Egipto y a Israel (cf. Ex. 6:7; 7:5; 10:2; 12:12; 18:11).
  • Las plagas, por tanto, no fueron acontecimientos aislados. Fueron una demostración progresiva de quién es Jehová.
  • Faraón decía: “¿Quién es Jehová, para que yo oiga su voz y deje ir a Israel? Yo no conozco a Jehová, ni tampoco dejaré ir a Israel” (Ex. 5:2).
  • Entonces, Jehová respondió no solamente con palabras, sino con hechos. Las plagas serían la respuesta de Dios a la pregunta de Faraón: “¿Quién es Jehová?”.
 
Jehová comenzó demostrando su poder sobre los dioses del agua y la tierra
  • El Nilo convertido en sangre (Ex. 7:14-25). El Nilo era considerado sagrado y estaba asociado íntimamente con varias deidades egipcias.
  • El Nilo que debía proporcionar vida produjo muerte. Los peces murieron, el río hedió y los egipcios tuvieron que buscar agua.
  • Las ranas (Ex. 8:1-15). La rana estaba relacionada con la fertilidad y el parto. Lo que normalmente podía representar vida y abundancia se convirtió en una invasión repulsiva, y los magos de Faraón no pudieron eliminar la plaga, solamente pudieron producir más ranas.
  • Los insectos (Ex. 8:16-19). La identidad exacta del insecto (mosquitos, jejenes) no puede determinarse con certeza. Los magos reconocieron: “Dedo de Dios es éste”. En el trasfondo religioso egipcio, esta plaga podía representar una humillación para las deidades relacionadas con la tierra y su fertilidad (cf. Ex. 8:19).
  • IMPORTANTE: Desde la cuarta plaga, Jehová comienza a demostrar que puede juzgar a unos y preservar a otros: “Y aquel día yo apartaré la tierra de Gosén, en la cual habita mi pueblo, para que ninguna clase de moscas haya en ella, a fin de que sepas que yo soy Jehová en medio de la tierra” (Ex. 8:22).  
  • Enjambres de algún tipo de insecto, tradicionalmente, “moscas” (Ex. 8:20-32). Los enjambres aparecieron en Egipto, fueron extraordinariamente numerosos, desaparecieron cuando Dios lo determinó y no entraron en Gosén.
  • Muerte del ganado (Ex. 9:1-7). Aquí Jehová exhibió la impotencia de las deidades egipcias asociadas con el ganado, la fertilidad y la protección, y nuevamente Jehová distinguió a Israel: “Jehová hará separación entre los ganados de Israel y los ganados de Egipto” (Ex. 9:4).
  • Las úlceras (Ex. 9:8-12). Ahora el golpe llega al cuerpo humano. Las deidades egipcias relacionadas con la medicina, la sanidad y la vitalidad fueron avergonzadas.
  • Y sucede algo humillante en la corte: “Y los hechiceros no podían estar delante de Moisés a causa de las úlceras...” (Ex. 9:11).
 
Jehová demostró su poder sobre los dioses del cielo
  • El granizo (Ex. 9:13-35). Un juicio extraordinario que demostró la impotencia de las deidades egipcias asociadas al cielo, el clima y la agricultura. Pero, Dios ofreció una salida. Quien escuchara su palabra podía poner sus animales a salvo (Ex. 9:19-21).
  • Las langostas (Ex. 10:1-20). El granizo había dejado algunos árboles y cultivos; las langostas consumieron lo que quedaba. Así, Jehová demostró la impotencia de las deidades egipcias asociadas con el grano, las cosechas y la fertilidad, incapaces de preservar la provisión de Egipto.
  • La oscuridad (Ex. 10:21-29). Jehová dejó en evidencia la impotencia de las deidades egipcias asociadas con el sol y la luz, al cubrir Egipto de oscuridad, mientras Israel tenía luz. El pueblo que confiaba en el dios del sol quedó en oscuridad durante tres días: “Mas todos los hijos de Israel tenían luz en sus habitaciones” (Ex. 10:23).
 
Jehová demostró su poder sobre la vida y la muerte
  • Las primeras nueve plagas habían mostrado progresivamente el dominio de Jehová sobre la creación: agua tierra salud animales clima cosechas luz.
  • Ahora el juicio alcanza el corazón de Egipto: la vida misma (Ex. 11:1 – 12:36).
  • Mientras los dioses de Egipto no pueden salvar, Jehová salva a quienes obedecen su palabra: “Y la sangre os será por señal en las casas donde vosotros estéis; y veré la sangre y pasaré de vosotros, y no habrá en vosotros plaga de mortandad cuando hiera la tierra de Egipto” (Ex. 12:13).
  • El primogénito representaba la continuidad de la familia, su herencia y su futuro. Por eso, la muerte del primogénito constituía un golpe devastador para cada familia y, en el caso del faraón, para su propia casa y su dinastía.
  • Faraón, considerado de naturaleza divina por los egipcios, tampoco pudo proteger a su propio primogénito. De este modo, la plaga golpeó no solamente su casa, sino también su autoridad, su dinastía y su pretensión de divinidad.
  • La plaga también dejó impotentes a las deidades egipcias relacionadas con el nacimiento, el destino, la maternidad y la protección de los niños, entre ellas.
  • Ninguna deidad pudo proteger a los primogénitos: “Pues yo pasaré aquella noche por la tierra de Egipto, y heriré a todo primogénito en la tierra de Egipto, así de los hombres como de las bestias; y ejecutaré mis juicios en todos los dioses de Egipto. Yo Jehová” (Ex. 12:12).
 
Aplicaciones:
  • ¿En qué confiamos? Aquello en lo que realmente confiamos puede convertirse en nuestro “dios” (dinero, trabajo, salud, recreación, familia).
  • ¿Qué ocurre cuando Dios toca aquello en lo que confiamos? Si Dios quitara temporalmente aquello que más valoramos, ¿seguiríamos confiando en él?
  • No confundamos paciencia con aprobación. Faraón recibió varias advertencias, y cada plaga le daba otra oportunidad para escuchar. El retraso del juicio no significa la cancelación del juicio.
 
Conclusión
  • Los egipcios tenían muchos dioses, templos y sacerdotes; pero cuando Jehová ejecutó su juicio, ninguno pudo socorrerlos.
  • Cuando Jehová habló, el Nilo cambió, las ranas cubrieron la tierra, los insectos aparecieron, el ganado murió, los hombres fueron afligidos, cayó granizo, las cosechas fueron destruidas, Egipto quedó en tinieblas y finalmente murieron los primogénitos. Entonces quedó demostrado quién es Dios.
  • ¿Reconocemos quién es Dios?