La providencia de Dios en la vida de José


 
Por Josué I. Hernández
 

Génesis 45:4-8
 

Introducción
  • Hay acontecimientos difíciles en nuestra vida que parecen no tener una explicación: “¿Por qué Dios ha permitido esto?”.
  • Sin embargo, años después podemos descubrir que precisamente ese acontecimiento abrió el camino para nuevas áreas de servicio y bendiciones que jamás habríamos imaginado.
  • Esto es precisamente lo que ocurre en la vida de José. No es una relato de superación personal, es la narración de cómo Dios mueve silenciosamente los hilos de la historia para llevar adelante sus santos y divinos propósitos.
 
La providencia de Dios comienza mucho antes de que nosotros la veamos
  • Dios había informado a Abraham que su descendencia sería esclava en Egipto (Gen. 15:13-16).
  • Abraham e Isaac murieron en Canaán, y Jacob vivía en Canaán. Nada hacía pensar que Jacob y su familia abandonarían la tierra prometida. Pero Dios sabía que así sucedería.
  • Mientras Jacob criaba a sus hijos, mientras José era un adolescente, mientras los hermanos cuidaban las ovejas, Dios estaba cumpliendo su palabra.
  • Aplicación: Nosotros solamente vemos el presente, pero Dios siempre está trabajando desde mucho antes. Cuando creemos que todo comenzó, Dios lleva años obrando para que suceda.
 
La providencia de Dios utiliza una cadena de eventos
  • La providencia generalmente actúa mediante una sucesión de acontecimientos aparentemente normales.
  • José llega a Egipto porque fue vendido.
  • Fue vendido porque sus hermanos lo odiaban.
  • Lo odiaban por la parcialidad de Jacob y por los sueños.
  • Llegó a Potifar porque unos ismaelitas pasaron precisamente en ese momento.
  • Fue encarcelado por la mentira de la esposa de Potifar.
  • Fue puesto sobre los presos porque fue fiel en la cárcel.
  • Interpretó los sueños porque dos funcionarios llegaron precisamente a esa prisión.
  • Fue llamado ante Faraón porque el copero olvidó su promesa durante dos años.
  • Llegó a gobernador porque Dios le dio sabiduría para interpretar los sueños.
  • Pudo salvar a Egipto porque administró correctamente los años de abundancia.
  • Pudo traer a Jacob porque ahora gobernaba sobre toda la nación.
  • Así se cumplió Génesis 15. No vemos casualidades. Vemos providencia.
  • Aplicación: Muchas veces despreciamos los pequeños acontecimientos. Pero Dios construye grandes propósitos mediante pequeños detalles: Un encuentro, una conversación, una decisión, un retraso, una puerta cerrada.
  • Nada escapa al gobierno de Dios.
 
La providencia de Dios no elimina el sufrimiento, lo redime
  • José nunca dijo que lo ocurrido fuera bueno.
  • Lo que hicieron sus hermanos fue pecado. La mentira de la esposa de Potifar fue pecado. El olvido del copero fue una injusticia. La cárcel fue dolorosa. Todo eso era malo.
  • Pero Dios tomó todos esos males y los convirtió en instrumentos para un propósito mayor, y José finalmente comprende esto (Gen. 45:5-8).
  • José no negaba la culpa de sus hermanos, pero entendía que Dios es soberano aun sobre la maldad humana.
  • Aunque los hombres actúan libremente. Dios sigue gobernando la historia.
  • Aplicación: Hay acontecimientos que jamás llamaremos buenos. Pero Dios puede producir bienestar por medio de ellos (cf. Rom. 8:28).
 
La providencia de Dios se observa en el espejo retrovisor de la vida
  • ¿Por qué José nunca regresó a buscar a Jacob? El relato responde indirectamente: José pensaba que había sido abandonado.
  • Durante trece años esperó. Esperó que su padre lo buscara. Esperó ser rescatado. Nunca ocurrió.
  • Entonces decidió seguir adelante. Cuando nacen sus hijos dice: “Dios me hizo olvidar... Dios me hizo fructificar” (Gen. 41:51,52).
  • Pero, un día llegan sus hermanos. Entonces comienza un proceso. No busca venganza. Busca descubrir si realmente habían cambiado.
  • El desarrollo de los capítulos 42 al 44 trata de José observando si sus hermanos habían cambiado. De pronto, Judá ofrece su propia vida por Benjamín.
  • Entonces José comprende. Dios no solamente había cambiado su vida, también había transformado a sus hermanos.
  • Y por primera vez puede decir: “No fuisteis vosotros... Dios me envió delante de vosotros” (Gen. 45:5-8).
  • Después de muchos años José podía ver el cuadro completo.
  • Aplicación: Nosotros queremos entender mientras sufrimos. Pero Dios muchas veces nos permite comprender solamente después. La providencia normalmente se entiende mirando hacia atrás, no mirando hacia adelante.
 
La providencia de Dios no solo cumple su plan, también transforma a los fieles
  • Al final del relato encontramos dos transformaciones. José fue moldeado por el sufrimiento. Pasó de joven orgulloso a gobernador humilde.
  • Sus hermanos también fueron transformados. En Génesis 37 venden a su hermano, y en Génesis 44 Judá ofrece convertirse en esclavo para salvar a otro.
  • Para formar la nación de Israel, Dios no escogió a los hombres crueles de Génesis 37, escogió a los hombres quebrantados de Génesis 44.
  • Como el barro en las manos del alfarero, Dios moldeó sus vidas (cf. Jer. 18:1-6).
  • Aplicación: Si llegamos al cielo, no será por lo que fuimos. Será por lo que la gracia de Dios hizo con nosotros.
 
Conclusión
  • Cuando José estaba en la cisterna no veía la providencia. Cuando caminaba encadenado hacia Egipto no veía la providencia. Cuando fue acusado falsamente no veía la providencia. Cuando pasó años en prisión no veía la providencia. Pero Dios ya estaba obrando.
  • Y cuando José finalmente miró hacia atrás pudo decir: “Dios me envió delante de vosotros”.
  • Quizás, alguno de nosotros está viviendo su propia cisterna, o su propia prisión, o su propio largo silencio. Todavía no entiende. Todavía no encuentra respuestas. Pero la historia de José nos enseña una verdad que sostiene la fe: Mientras nosotros solo vemos un capítulo, Dios ya está escribiendo toda la historia.
  • La divina providencia nunca llega tarde. Nunca pierde el control. Nunca abandona a sus hijos. Y si Dios nos ha traído hasta este momento de nuestra vida, podemos confiar en que también nos conducirá hasta el final del camino.