Por Josué I. Hernández
- Todos queremos sentirnos seguros. Queremos saber qué sucederá mañana, tener lo suficiente, y evitar aquello que no podemos controlar.
- Pero Dios no nos llama a controlar el futuro. Nos llama a confiar en él.
- Éxodo 16 muestra que Dios utilizó una necesidad tan básica como el hambre para enseñar a Israel una lección espiritual: Dios quería enseñarles a vivir dependiendo de él, un día a la vez.
- El hambre reveló la real necesidad: Aprender a depender de Dios (Ex. 16:1-3).
- Dios no solamente prometió alimentarlos, también estableció cómo obtendrían el sustento diario (v.4,5).
- El maná no solamente solucionaba el hambre; obligaba a
Israel a relacionarse diariamente con Dios (cf. Ex. 16:14,31, Num. 11:7-9; Deut.
8:2,3).
- Dios puede usar una situación que no podemos controlar para enseñarnos a depender de él (cf. 2 Cor. 4:7-12; 12:7-10).
- Los hijos de Israel fueron responsabilizados de recoger el maná según las instrucciones de Dios.
- Primeros cinco días: Lo necesario para cada día (Ex. 16:16-21).
- Sexto día: Lo necesario para dos días (v.22,23).
- Séptimo día: El reposo de la actividad semanal (v.24-29).
- La dependencia no consiste en hacer menos; consiste en
hacer exactamente lo que Dios ha dicho.
- La fe bíblica no elimina la responsabilidad; elimina la ilusión de autosuficiencia.
- Debemos hacer responsablemente lo que Dios nos ha encomendado hoy, confiando en lo que él ha prometido (cf. Heb. 13:5).
- El Señor Jesús enseñó a orar: “El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy” (Mat. 6:11).
- Observemos el énfasis: “cada día” y “hoy”.
- “No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan; sino haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan. Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón” (Mat. 6:19-21).
- “No os afanéis por vuestra vida, qué habéis de comer o qué habéis de beber...” (6:25).
- “no os afanéis por el día de mañana” (6:34).
- Hoy somos responsabilizados: Hoy debo obedecer a Dios. Hoy debo estudiar. Hoy debo trabajar. Hoy debo cumplir mis deberes. Hoy debo hacer lo que está delante de mí.
- Hay asuntos que corresponden al mañana. Todavía no están aquí. Cuando llegue mañana, habrá nuevas responsabilidades y necesidades.
- Hay cosas que corresponden a Dios. El futuro está fuera de nuestro control. Por eso: El discípulo debe vivir responsablemente en el presente, mientras confía el futuro a Dios.
AFÁN | CODICIA | DEPENDENCIA DE DIOS |
“¿Cómo conseguiré lo que necesito?” | “¿Qué más puedo tener?” | “¿Qué me corresponde hacer hoy?” |
Se preocupa, se turba | Desea más, nunca está satisfecho | Hace lo que le corresponde y confía en Dios |
Busca seguridad en sus propias soluciones | Busca seguridad en las posesiones | Encuentra seguridad en Dios |
Preocupación | Insatisfacción | Confianza |
- Para recordar: La fe no consiste en tener controlado el mañana; consiste en dejar el control a Dios.
Jesucristo nos enseña cuánto le necesitamos
- Israel sobrevivía mientras comía del maná (Jn. 6:31).
- El maná apuntaba a una realidad superior (Jn. 6:32-33).
- “Jesús les dijo: Yo soy el pan de vida; el que a mí viene, nunca tendrá hambre; y el que en mí cree, no tendrá sed jamás” (Jn. 6:35).
- Nuestra necesidad más profunda no es física, sino espiritual (Jn. 6:27).
Conclusión
- Israel debía recoger el maná de cada día. De la misma manera, nosotros debemos vivir un día a la vez.
- Nuestra mayor necesidad no es lo que Dios puede darnos, sino Dios mismo, revelado en Jesucristo, “el pan de vida”
