Débora, una mujer sabia, sumisa y victoriosa


 
Por Josué I. Hernández

 
Jueces 4-5

 
Introducción
  • Hay dos extremos respecto al papel de la mujer: 1) “La mujer no puede hacer nada”. 2) “La mujer puede ocupar exactamente el mismo papel que el hombre”.
  • Débora nos muestra un equilibrio bíblico: Una mujer puede ser sabia, influyente, valiente y útil para Dios, sin abandonar su rol en la vida (cf. 1 Cor. 14:34; 1 Tim. 2:11-15).
 
Una mujer sabia
  • Israel estaba siendo oprimido por Jabín (Jue. 4:1-3).
  • Dios levantó a Débora (v.4).
  • El pueblo reconocía su sabiduría (v.5).
  • Ella se identificó como “madre en Israel” (Jue. 5:7).
  • Una mujer no necesita dominar a otros para ejercer gran influencia.
  • Aprendamos a oír a las mujeres sabias.
 
Una mujer sumisa
  • Al sentarse debajo de la palmera, no habría tomado una posición de autoridad sobre los hombres (Jue. 4:5).
  • Recibió y comunicó el mensaje de Dios (v.6-9).
  • Acompañó a Barac, pero no lideró el ejército (v.6,10).
  • Débora acompañó a Barac hasta Cedes y posteriormente subió con él hacia el monte Tabor. Pero no tomó las armas combatiendo al enemigo (v.8-10).
  • Las mujeres sabias saben cómo dar consejo, y saben animar a otros. Pero también saben cuáles son sus límites.
  • Algunas mujeres no son sabias: Quieren autoridad y posiciones de poder. Quieren mandar y regañar. Son toscas, recias, iracundas.
  • La sabiduría celestial se demuestra con sumisión y humildad (cf. Sant. 3:17,18; 1 Ped. 3:1,2,4).
 
Una mujer victoriosa
  • Aconsejó al pueblo de Dios (Jue. 4:4,5).
  • Animó a Barac (Jue. 4:14).
  • Honró a Jael (Jue. 5:24-27).
  • Honró a todos los que participaron (Jue. 5:2,12,14,15,18).
  • Reconoció y celebró la victoria de Dios (Jue. 5:1-31).
 
Conclusión
  • Débora fue sabia para aconsejar, humilde para someterse, valiente para actuar, y espiritual para dar la gloria a Dios.
  • Su grandeza no consistió en imponerse sobre otros, sino en servir fielmente a Dios y a su pueblo.