Por Josué I. Hernández
Mateo 18:6-14
- Los discípulos preguntaron: “¿Quién es el mayor en el reino de los cielos?” (Mat. 18:1).
- El Señor llamó a un niño para ilustrar la verdadera grandeza en el reino de los cielos (v.2).
- Los discípulos debían volverse y hacerse como aquel niño para ser grandes en el reino de los cielos (v.3-4).
- Para Dios, un pequeño tiene inmenso valor (v.5).
- Hacer tropezar es lo opuesto a recibir (cf. Mat. 18:5,6)
- Hacer tropezar: inducir a otro a pecar (cf. 1 Sam. 2:24; 1 Rey. 14:16; Is. 57:14; Mal. 2:17; Mat. 5:32; Hech. 20:30; Rom. 14:13; 16:17; 1 Cor. 8:9; Apoc. 2:14).
- En lugar de luchar por la preeminencia, dañando a otros en el proceso, debemos cuidar de ellos, y velar por su bienestar (v.5,6).
- La advertencia no podría ser más clara (v.7).
- Nuestras decisiones, conducta, y palabras, podrían facilitar la caída de otros.
- ¿Trabajamos por el bienestar de otros o somos piedra de tropiezo en su camino?
- Mucho tropiezo en el mundo, y cada discípulo es responsable (Mat. 18:8).
- El Señor exige acción radical contra la raíz del pecado: “córtalo y échalo de ti… sácalo y échalo de ti…” (v.8,9).
- Dos destinos: “la vida” o “el fuego eterno… el infierno de fuego” (v.8,9).
- ¿Qué necesito amputar para alcanzar la vida?
- El orgullo mira hacia abajo a los demás: “no menospreciéis a uno de estos pequeños” (v.10).
- Menospreciar es contrario a recibir (v.5,10).
- Los pequeños tienen enorme valor ante Dios (v.10).
- No menospreciar al nuevo creyente, al anciano, al enfermo, al necesitado.
- El valor de los pequeños de Dios no depende de nuestro criterio.
- La misión del Hijo del Hombre (v.11).
- La parábola de la oveja perdida: El amor de Dios por los discípulos descarriados (v.12-13).
- El pastor no dice: “No importa, todavía tengo noventa y nueve” (v.14).
- Para alguno, una oveja significa solamente el 1% del rebaño; sin embargo, para el pastor es una preciosa oveja que falta.
- Cuando un pequeño de Dios falta, no debemos limitarnos a notar su ausencia, debemos salir a buscarlo.
- No tratemos a los discípulos de Cristo como números y estadísticas, tratémosles como almas.
- Debemos vivir enfocados conforme al criterio del Padre celestial (v.14).
- ¿Hay alguien que Dios ha puesto cerca de mí que necesita que yo lo cuide, lo ayude o lo busque?
